Realizar una revisión de higiene oral, chequeo de crecimiento, revisión de optometría, esquema de vacunación, peso y talla, son algunos exámenes que debes tener en cuenta antes del regreso a clases.

Para que tus hijos inicien el año escolar con el pie derecho debes saber que es necesario realizar ciertos exámenes médicos que permitirán conocer el estado de salud en el que se encuentran y asegurar un desempeño académico exitoso.

Prevención, el primer paso

De acuerdo con Alfredo Camelo Dueñas, pediatra de Compensar, antes de iniciar la temporada escolar es recomendable que los niños asistan previamente a una consulta con pediatría para realizar un chequeo general y determinar si es necesario acudir a exámenes de laboratorio.

Las citas médicas a las que deben asistir los pequeños son:

● Odontología: permite realizar un tratamiento de profilaxis, prevención y diagnóstico temprano de patologías.

● Examen de agudeza visual con optometría: uno de los inconvenientes más frecuentes en los niños es el deterioro de su agudeza visual que repercute en el mal rendimiento escolar.

● Examen de agudeza auditiva con audiometría: este tipo de chequeos permite conocer los niveles de audición de los niños, de esta forma se puede identificar problemas que puedan afectar el desempeño escolar.

Otros factores que intervienen en el buen desempeño académico y facilitan tener una vida saludable son:

● Llevar una alimentación balanceada.

● Tener un descanso adecuado, es decir, tomar de 7 a 8 horas de sueño.

● Tener actividad física regular por un periodo mínimo de 20 minutos diarios, esta actividad física puede ser ejercicio aeróbico (marchar, trotar, bailar o jugar al aire libre) o practicar un deporte. Esta recomendación se puede realizar en familia con el fin de fortalecer el vínculo entre padres e hijos.

Es importante destacar que el inicio de año es una época de cambio para establecer rutinas de vida saludables y de convivencia en la familia y el colegio. Por ende, en el ámbito afectivo es importante mantener las relaciones positivas, amorosas, el buen trato y el diálogo permanente. En ese sentido, evita los castigos físicos, mejora la comunicación interna y lleva una actitud positiva frente a los inconvenientes que se puedan presentar en la familia, estos aspectos emocionales se reflejarán en el comportamiento del pequeño en su entorno social.

Frente a la comunicación, recuerda que si hay respeto por la opinión del otro, respeto por las diferencias y definidos los roles de los integrantes de la familia es posible llevar un ambiente alegre tanto para los niños como para los padres.

Sigue las recomendaciones de tu pediatra, visita al médico periódicamente y ayuda a que tus hijos disfruten al máximo este año escolar.

 

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