Muchas veces los padres recurren a dispositivos móviles para distraer a sus hijos, desconociendo que el uso frecuente de estas pantallas afecta su salud visual. Con estas recomendaciones aprenderás a cuidar los ojos de tus pequeños.

La Organización Mundial de la Salud estima que para 2050, una de cada dos personas tendrá miopía. Además, aumentará la fatiga visual por exponerse frecuentemente a pantallas y no contar con suficiente luz natural.

Por esta razón, para la optómetra Marcela Camacho, directora académica del Colegio Federación Colombiana de Optómetras (Fedopto), “es importante que los padres protejan la salud visual de sus hijos desde pequeños para garantizar la corrección temprana de alteraciones oculares”.

Cuando un niño nace, su ojo mide aproximadamente 14 milímetros, en esta etapa empiezan las primeras conexiones del cerebro con el ojo, es ahí cuando el bebé aprende a ver. Si durante este periodo, no se siguen las recomendaciones médicas pueden generarse complicaciones futuras.

Sigue estos consejos para que los ojos de tus hijos siempre estén sanos:

●  Uso de pantallas: si tu hijo es menor de dos años, lo recomendable es no exponerlo al uso de pantallas. Entre los tres a cinco años puede permanecer máximo 30 minutos diarios. En cambio, los menores de seis a doce años, quienes ya se encuentran en el colegio, pueden exponerse máximo dos horas al día.

Sin embargo, recuerda que es preferible que ellos no permanezcan frente a una pantalla, sino que practiquen algún deporte porque el uso de tecnología incrementa la aparición de defectos refractivos como la miopía.  

Iluminación adecuada: cuando utilicen aparatos electrónicos como el televisor o el computador, la luz de estos no debe ser la que ilumine el ambiente.

● Nunca mediques a tu hijo: en ocasiones cuando los niños presentan ojos rojos, los padres recetan lo que ellos creen conveniente, desconociendo que pueden complicar la enfermedad ocular de su hijo.

● Hacer pausas activas cuando estén usando frecuentemente el computador o haciendo cualquier actividad. El niño se debe levantar y buscar una ventana o lugar lejano  para descansar la vista durante cinco minutos.

● Usar gafas de natación cuando practiquen esta actividad física.

● Enséñale a tu hijo a no frotarse los ojos y lavarse frecuentemente sus manos.

 Protégelos de los rayos UVA y UVB incentivándolos a usar gafas cuando se expongan al sol y al computador.

“El primer examen visual se debe realizar alrededor de los seis meses, cuando el niño no es prematuro. Pero, si en la familia existen antecedentes de enfermedades oculares o si se detecta dificultad en el reflejo rojo proveniente de la retina hay que realizarlo desde el mismo momento de su nacimiento”, asegura María Carolina Fernández Ossa, oftalmóloga pediatra de Compensar.

Después de esta edad, hay que asistir a controles anuales con el optómetra, quien está en la capacidad de detectar defectos refractivos (hipermetropía, miopía o astigmatismo), si llega a reconocerlos remitirá al niño a oftalmología pediátrica.

Signos de alarma

Si después de superar la etapa de caminar, el niño presenta dificultad para hacerlo, es una señal de que presenta problemas visuales. Asimismo, si hay enrojecimiento y constante frotación ocular hay que informarle al pediatra para que el niño sea valorado por el optómetra u oftalmólogo.

Aunque hay juegos para estimular la visión de los niños como leerles cuentos y hacerlos asociar imágenes con textos, la oftalmóloga de Compensar María Carolina Fernández recomienda asistir a controles médicos, pues solo un profesional cuenta con la capacidad para determinar si sufre alteraciones visuales.

Ya sabes, lleva a tu hijo al optómetra anualmente, solo así se pueden corregir y controlar alteraciones visuales.

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