Fiebre, escalofrío y cansancio son síntomas que durante el periodo de lactancia las mujeres suelen confundir con una gripa, sin embargo, también son señales de que puedes estar sufriendo de mastitis. Aprende a prevenirla con estas recomendaciones

La mastitis es una inflamación de las glándulas mamarias que se presenta frecuentemente en la segunda y tercera semana luego del parto. Según el doctor Jimmy Castañeda, director del Departamento de Educación de la Federación Colombiana de Obstetricia y Ginecología, esta enfermedad puede ocurrir tanto en uno como en ambos pechos.

¿Cuáles son los síntomas?

Esta patología produce un proceso infeccioso que genera un dolor focalizado en el seno. En algunas ocasiones, las mamás también pueden presentar escalofríos seguidos de fiebre y taquicardia.

La ginecóloga, Constanza Pardo de Compensar, asegura que alrededor del 10% de las mujeres que sufren de mastitis desarrollan abscesos. Así que, es importante realizar una ecografía mamaria para detectar si hay pus.

¿Cómo prevenirla?

 Algunos de los cuidados que puedes tener en cuenta son:

●  Mantén una buena limpieza antes y después de amamantar a tu bebé. Debes lavar tus senos con agua y jabón, si no lo haces, aumenta la aparición de gérmenes y con ello las probabilidades de presentar mastitis a futuro.

●  Si tus pechos están irritados usa una pezonera durante 24 horas y una crema antigrietas.

●  No permitas que se acumule leche para que el seno no se tensione. Si ya le diste leche a tu bebé usa un extractor.

●  Infórmate: asiste al curso Psicoprofiláctico para que sepas los cuidados que debes tener en la lactancia materna, antes y después del parto.

Creo que tengo mastitis, ¿cómo me cuido?

 La ginecóloga Pardo de Compensar afirma que el tratamiento más usual para aliviar los dolores consiste en sostener las mamas con un ceñidor o corpiño, aplicar una bolsa de hielo y tomar analgésicos.

Es posible que al principio sea necesario utilizar un sacaleche o exprimir la leche de forma manual, pero no te preocupes, después la situación mejora y el bebé puede alimentarse normalmente y recibir los maravillosos beneficios de la leche materna.

¡Recuerda! Esta patología también se presenta en mujeres no lactantes e incluso hombres. Es importante que si detectas que tienes algún síntoma visites a tu médico, siempre cada caso es diferente y solo un experto te dará el mejor tratamiento.

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