En Colombia le debemos todo a nuestros campesinos. El 40% de la canasta familiar de nuestro país se abastece gracias a ellos. Sus manos, que labran la tierra cada día, han ayudado a nuestro desarrollo agro, económico y seguridad alimenticia.

 Sin embargo, los más de 50 años de conflicto armado colombiano provocaron el desplazamiento forzado de los campesinos hacia las principales urbes del país, aumentando la desigualdad y violación de sus derechos humanos, incrementando su nivel de vulnerabilidad social.

Tras el Acuerdo de Paz, firmado en 2016 con la guerrilla de las FARC, el gobierno y demás actores de la sociedad buscan recuperar la confianza para generar desarrollo sostenible en la población rural.

De acuerdo con Claudia Romero, especialista de Ruralidad de Proyectos Sociales de Compensar, en esta etapa de posconflicto: la Caja de Compensación está comprometida con la construcción de paz integral y calidad de vida del campo cundinamarques. Por eso, a través de diferentes alianzas, entre ellas la que tenemos con el Programa Desarrollo para la paz del Magdalena Centro, hemos buscando conjuntamente brindar oportunidades a los campesinos de noroccidente del departamento de Cundinamarca, particularmente de los municipios de Yacopí, Guaduas, Caparrapí y La Palma”.

Luis Alfonso Ávila Ramírez es un caficultor de 48 años que se ha beneficiado de esta alianza y trabajo en red. Hace más de 20 años que creó su famiempresa: Café Campesino Express para continuar el legado de su familia, quienes han cultivado café tradicionalmente.

Hoy cuenta con un emprendimiento consolidado. “Gracias al acompañamiento de Compensar hemos visibilizado y comercializado nuestros productos en las ruedas de negocios sin intermediarios. Con esto logramos conseguir precios justos”, asegura Ramírez.

De hecho, la Agencia de Empleo y Emprendimiento de Compensar ha adelantando algunas acciones para ayudar a los campesinos de esta Región a impulsar sus negocios. Esto se genera a través de un diagnóstico inicial que determina cuál es el estado de su empresa. Así, identifican oportunidades de negocio. La finalidad de estas acciones es lograr un desarrollo rural sostenible.

“Me siento orgullo de ser campesino porque el campo es vida y la tierra nos brinda muchas oportunidades para salir adelante. Tenemos la posibilidad de crear empresa, lo único que falta es que todos los colombianos valoren nuestro trabajo”, afirma Luis Alfonso Ávila, caficultor de Capirrapí, Cundinamarca.

Para resaltar la labor de los campesinos, hace más de 50 años que el gobierno colombiano definió el primer domingo de junio como el Día del Campesino. Sin embargo, esta celebración se extiende todo el mes.

La idea surgió gracias a Augusto Franco, un empleado de la Caja Agraria, quien en 1965 le envió una carta al entonces presidente de la República, Guillermo León Valencia, solicitándole establecer un día que conmemorará a los campesinos.

Desde entonces, la población rural de Colombia cuenta con una jornada conmemorativa. Claudia Romero asegura que: nuestro país es 60 % rural. Por eso, debemos comprometernos con el desarrollo agro del país.”

Compensar, a través de estas acciones que realiza en dichos territorios rurales de Cundinamarca, ha establecido metas a corto,mediano y largo plazo que propenden por contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los campesinos.

El objetivo a futuro es poder replicar estas labores en otros municipios de Cundinamarca para seguir impactando positivamente los Objetivos de Desarrollo Sostenible como fin de la pobreza, acción por el clima, trabajo decente y crecimiento económico, logrando así un campo sostenible y la construcción de paz integral.

Agradecemos a todos los campesinos del país por darle vida, día a día, a nuestras tierras, preservando las tradiciones culturales y luchando por un país con un futuro mejor para todos.

 

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