La hipertensión

Esta enfermedad se traduce en un riesgo cardiovascular para las personas que la padecen, por esto es vital adoptar hábitos saludables y realizarse chequeos médicos regulares para hacer una detección temprana.

De acuerdo con el Doctor Olger Genaro Garizabal, Médico Gerente de Riesgo Cardiovascular y Metabólico de Compensar, la hipertensión arterial es una enfermedad crónica, no transmisible, que está caracterizada por la elevación de los niveles de la presión sanguínea por encima de unos límites estandarizados.

Si bien esta enfermedad es el principal factor de riesgo para padecer enfermedades cardiovasculares, que constituyen la primera causa de muerte en el mundo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una enfermedad que pueden tener muchas personas sin darse cuenta.

Solo basta conocer las cifras de la situación actual de la hipertensión para comprender que es una afección que podemos a llegar a padecer en cualquier momento y en la que aumenta el riesgo, si no procuramos llevar una vida saludable.

A pesar de que la hipertensión no es curable, debes saber que sí se puede prevenir y hacer un control responsable para evitar muertes prematuras. Por eso, aquí te contamos sobre algunos hábitos recomendados por la Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión.

1. Un control o chequeo médico oportuno puede reducir las complicaciones y te permitirán hacer una detección temprana de la hipertensión. Con la ayuda de un profesional podrás medir regularmente tus niveles de tensión para determinar los cambios que presentan y así establecer si se encuentran en normalidad.

En caso de que ya hayas sido diagnosticado con hipertensión, es importante que tomes tu medicina de acuerdo a la prescripción médica . En ninguno de los casos te debes auto medicarte, ni suspender la medicina arbitrariamente.

2. Cuidar tus hábitos alimenticios es vital. Incorpora el consumo diario de frutas y verduras que te aporten micronutrientes como vitaminas, fibra y minerales, para que actúan como agentes preventivos para diferentes enfermedades como la hipertensión.

Los alimentos deben estar frescos y requieren de una temperatura específica para mantenerse aptos para el consumo. En el caso de los vegetales, no los hiervas por mucho tiempo porque pueden perder sus vitaminas.

Procura no ingerir comidas con mucha grasa saturada y polisaturadas, sal y azúcares porque son componentes que pueden aumentar la presión sanguínea del cuerpo.

3. Debes tener un control adecuado del peso. Quienes sufren de sobrepeso, tienen mayores probabilidades de desarrollar diferentes enfermedades cardiovasculares.

Aunque todas las personas, sin importar su contextura y peso, deben hacer ejercicio de forma rutinaria, quienes están pasados de su peso normal deben tratar de hacerlo con mayor constancia y con la asesoría de un experto.

4. Deja de fumar y evita el consumo total de bebidas alcohólicas. Además de todos los beneficios que trae para tu salud, con esto, también cuidas tu corazón y otros órganos vitales como los pulmones, el hígado y el estómago.

El tratamiento

Este debe enfocarse en dos ejes, según el Dr. Garizabal: el no farmacológico y el farmacológico.

El no farmacológico se trata de que los equipos de salud eduquen a los pacientes con información preventiva como: cuidados, estilo de vida que deben empezar a asumir y cronograma de actividades físicas para evitar futuras complicaciones. Debe ser transversal para todo tipo de población, es decir quienes tengan hipertensión o estén riesgo de padecerla.

El farmacológico se orienta a la imposición o instauración de una terapia o de un medicamento que es escalonado según los niveles y el tipo de compromiso en el que se encuentre la hipertensión.

No esperes a presentar los síntomas para asistir al médico. Recuerda que siempre puedes hacer ahorros en salud, o cuidarte desde temprana edad, para tener una mejor calidad de vida en el futuro y controlar o postergar la aparición de enfermedades crónicas.