Desde edades muy tempranas, la acción de hablar es tan natural como respirar. Sin embargo, te has preguntado ¿qué tan importante es el silencio en la etapa de desarrollo neurolingüístico de los niños? Aquí la respuesta.

Aunque la exposición temprana al lenguaje es fundamental para el desarrollo de las habilidades verbales de los niños, también es importante la cantidad de palabras que ellos escuchan. Por ello, el silencio cobra un papel fundamental en su acercamiento al lenguaje.

María Camila Pedraza, Pedagoga Infantil de la Universidad de la Sabana, afirma que aunque la comunicación permite desarrollar las conexiones cerebrales y crear vínculos afectivos con los hijos, el silencio “es la oportunidad perfecta para que los niños recopilen y analicen la información que ellos van adquiriendo”.

Por su lado, Jason David Sánchez, Pedagogo de la Escuela de Capacitación de Compensar, asegura que el silencio trae grandes ventajas a los niños porque “les permite tener una mayor capacidad de concentración y les ayuda a disminuir sus niveles de adrenalina”.

Pero, teniendo en cuenta que los conceptos silencio y niños no van muy de la mano, ¿cómo lograr que los pequeños guarden silencio? Para María Camila Pedraza la respuesta está en la lectura, mientras, para Jason David Sánchez está en la música.

“Una de las actividades que ayudan a desarrollar el lenguaje en los niños es la lectura. No hay nada más enriquecedor para el desarrollo cognitivo de un niño que leerle un cuento antes de dormir. De esta forma, también fortalecerán su vocabulario”, comenta María Alejandra Pedraza.

Por su parte, Jason David Sánchez, quien también es docente de música de Compensar, argumenta que los sonidos musicales “ayudan a despertar e incrementar las conexiones auditivas, cognitivas y motoras de los niños, fortaleciendo su memoria, lenguaje y creatividad”.

Otras de las actividades que pueden logran el silencio de los niños es llevarlos a actividades culturales como el teatro infantil, acompañarlos a ver programas de televisión educativos, hacerlos distinguir colores o inscribirlos a talleres artísticos que les permitan ser más sensibles y crecer como personas integrales.

Por otro lado, aunque el silencio es importante para el desarrollo cognitivo de los niños, también es fundamental hablar con ellos de la forma correcta. Según María Alejandra Pedraza, “lo ideal es que se les hable como si fueran adultos, es decir, usando las palabras completas, con buena pronunciación, incluyendo artículos, frases compuestas e instrucciones claras y concretas”.

Asimismo, no es bueno sobreestimular al niño, es decir, hablarles en demasía hasta saturarlos de información. Según Jason David Sánchez, “los niños necesitan tiempos de retroalimentación en los que puedan procesar lo que están aprendiendo. Por ello, hay que cuidar la cantidad de palabras que se les dicen”.

Para terminar, busca espacios en los que el niño pueda reflexionar acerca de lo que ve y escucha. Acompáñalo en su desarrollo neurolingüístico respondiendo sus dudas y dándole un buen ejemplo. Recuerda que imprimirle calidad a las conversaciones con tu hijo ayudará a que su desarrollo del lenguaje sea positivo.