Manos de niños pintadas con caras felices

Cada año, el Día mundial contra el trabajo infantil se conmemorará el 12 de junio, una fecha para promover desde diferentes sectores la importancia de proteger a los niños, niñas y adolescentes para garantizar su desarrollo físico, mental y social.

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), “el trabajo infantil alude a aquellas acciones que privan a los niños de su potencial y dignidad, lo que perjudica su desarrollo físico y psicológico. Asimismo, y en la mayoría de los casos, los obliga a abandonar la escuela de forma prematura”.

Además de estas afectaciones, el psicólogo Omar Rentería señala que “para determinar las consecuencias que esto genera en un niño debemos comprender el contexto en el que se da, pues existen diferentes tipos de trabajo infantil. No obstante, si lo hablamos de manera general podemos comprender que los niños que trabajan están expuestos a una socialización inadecuada porque están compartiendo con adultos que tienen diferentes formas de pensar a las de ellos”.

Adicionalmente, “esto les genera responsabilidades que no corresponden a su ciclo vital, afectando su estado de ánimo: estrés, ansiedad o depresión. Su construcción de identidad se ve marcada por la consecución de dinero, pues pasa a ser el sustentador de la familia, lo que los lleva a sentir insatisfacción, así como, condición de zozobra. Pero no solo eso, el trabajo infantil también da una puerta de acceso al consumo de sustancias nocivas como alcohol, cigarrillo e incluso drogas más perjudiciales”.

¿Cómo evitar el trabajo infantil en Colombia?

Desde hace muchos años en Colombia se viene trabajando en pro de la erradicación del trabajo infantil, sin embargo y a pesar de los esfuerzos, este todavía sigue estando presente. De hecho, y según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística -DANE – “para el trimestre octubre – diciembre 2020, en el total nacional la población de 5 a 17 años que trabajó fue de 523 mil personas, 63 mil personas menos que el mismo periodo del año anterior”.

En ese sentido, desde la Red Colombia contra el Trabajo Infantil, la cual es liderada por el Ministerio del Trabajo y Pacto Global, y cuenta con 19 empresas adheridas, entre ellas Compensar, y 15 aliados estratégicos, se generan diferentes iniciativas para contribuir a la prevención y erradicación del trabajo infantil y de sus peores formas en las empresas, sus cadenas de suministro y sus áreas de influencia.

Por esta razón, Mauricio López González, director ejecutivo de Pacto Global Colombia, asegura que “esta alianza público privada es una forma efectiva para luchar contra ese flagelo porque las empresas se comprometen a implementar buenas prácticas que permitan prevenir y erradicar progresivamente el trabajo infantil en todas sus cadenas de abastecimiento, así también como influenciar positivamente a sus demás grupos de interés”.

De igual manera enfatiza en que “esta alianza es fundamental para reconocer pares que tienen el mismo propósito: buscar apoyos y soportes a partir de buenas prácticas y asesoría técnica en las empresas”.

Erradicar el trabajo infantil en las empresas

Pacto Global cuenta con diferentes guías que sirven como instrumento para hacer seguimiento y generar la debida diligencia, de esta manera se traza un camino para reducir el trabajo infantil, logrando incluso a presentar niveles muy bajos o nulos.

Por ejemplo, Compensar, empresa adherida al Pacto Global y miembro fundador de la Red Colombia contra el Trabajo Infantil, dentro de sus operaciones promueve la erradicación del trabajo forzoso en este grupo poblacional.

Y es que como afirma Ana María Bernal, coordinadora Proyectos Sociales de Compensar, “para Compensar una de las poblaciones más importantes son los niños, niñas y adolescentes, pues muchos de nuestros programas están dirigidos a ellos. Este compromiso con ellos nos hace promover que se erradique cualquier trabajo infantil dentro de nuestras acciones, cadena de abastecimiento, beneficiarios y usuarios, dando a difundir información necesaria para que esto no ocurra o se deslegitime este tipo de acciones”.

Por esta razón, Ana María señala que “las empresas anteriormente eran responsables de sus acciones, pero cuando se genera un proceso de madurez nos damos cuenta de que no solo somos responsables de nuestros actos sino también de aquellos que obran en nuestro nombre. Por eso capacitamos, formamos e informamos a nuestros proveedores en este tema. Asimismo, en nuestros contratos se les incluyen cláusulas donde ellos deben comprometerse y asegurarnos que, en sus cadenas y servicios a nombre de Compensar, no tienen ningún adolescente ni niño laborando”.

De esta manera Compensar ratifica su compromiso por erradicar el trabajo infantil “a través de los tiempos hemos avanzado en nuestros horizontes y seguimos trabajando con la estrategia de bienestar rural para permear este tipo de poblaciones en las que es más fácil encontrar que se legitimen ciertas acciones. Así, los sensibilizamos sobre este flagelo y se evita que estos niños sean involucrados en actividades de trabajo infantil indirectas, logrando que al llegar a etapas productivas hayan quemado las etapas necesarias y desarrollado las habilidades e inteligencias necesarias para tener mejores adultos a futuro”, concluye Ana María Bernal.

¿Por qué erradicar el trabajo infantil?

De acuerdo con Ana María Bernal “en muchas ocasiones y por cultura e idiosincrasia hay acciones que son bien vistas, por eso en ciertos sectores poner a trabajar a un niño es percibido como bueno porque es hacerlo fuertes y berracos, pero debemos empezar a mostrarles que aunque esto forma no es la manera adecuada de hacerlo ya que los estamos restringiendo a que tengan una niñez enfocada en su crecimiento, tiempo libre y ocio llevándolos a saltarse épocas importantísimas en cualquier desarrollo del ser humano”.

Otro asunto importante, señalado por Mauricio López, “es que debido a la educación virtual se han ampliado los oficios en el hogar frente al año anterior. Al estar los jóvenes en casa hay unos tiempos que los papás y ellos mismos imponen como una acción de autodisciplina que pueda hacer compatible con un trabajo de oficio en casa”.

Por eso, agrega que se debe tener mucho cuidado “porque no podemos reemplazar el tiempo dedicado al estudio u ocio por oficio en casa, por eso este tipo de trabajo se debe realizar en proporciones absolutamente mínimas”,  explica López.

De esta manera, se garantiza que los niños se desarrollen física, intelectual y emocionalmente. De hecho, un niño que crece en un entorno adecuado  “comienza a comprenderse como un sujeto de derechos y deberes. En el colegio reconoce sus habilidades para la vida como manejo de emociones, autoconfianza, autocontrol, entre otras”, anota Omar Rentería.

¿Qué puede hacer la sociedad en pro de evitar el trabajo infantil?

Entre todos podemos contribuir a que esto no suceda como señala Mauricio López, “ la respuesta es una ciudadanía veedora, que esté atenta y denuncie no solo trabajo infantil, también el maltrato físico, verbal o acciones que pongan en riesgo su integridad y  vulneren sus derechos”. 

Proteger a los niños es una prioridad de todos, pues son ellos quienes representan el futuro de nuestra sociedad.