Familia sonríe mientras están acostados en la alfombra

El autocuidado físico y mental es la clave para llevar un estilo de vida saludable, y cuando priorizas tu salud emocional y corporal logras armonía en todas las áreas de la vida. Conoce cómo cuidarte.

Cuando tomamos las riendas de nuestras acciones y conductas podemos prevenir muchas enfermedades, pues precisamente hacernos responsables de nosotros mismos es lo que se conoce como autocuidado. Y como explica el psicólogo clínico de Compensar Rafael Andrés Luna, “en situación de riesgo, como la pandemia que estamos viviendo, puede llegar la ansiedad, el insomnio, la depresión, entre otras complicaciones que nos invitan a cuidarnos”. Por ello, es importante implementar acciones que contribuyan al bienestar físico y emocional.

Autocuidado de la salud física

De acuerdo con Leonardo Sánchez, director ejecutivo de la Sociedad Colombiana de Médicos Generales, para mantener una buena salud física debes:

  • Alimentarte bien:  incluye alimentos ricos en nutrientes como frutas, verduras y proteínas. Si no tienes idea cómo preparar tus cenas puedes guiarte a través de este ejemplo: puedes desayunar un  huevo, una tajada de pan, té, café o aromática; al almuerzo 1/4 del plato de verduras, 1/4 del plato con carbohidratos y 2/4 del plato equivalentes a la proteína (pollo o pescado preferiblemente); y a la cena proteína y verduras en proporción menor que al almuerzo.
  • Realiza actividad física de tu preferencia mínimo 30 minutos diarios. Recuerda que en Tiempos de Bienestar de Compensar puedes encontrar diferentes ideas para ejercitarte. Asimismo, sin importar la modalidad de trabajo que estés realizando (presencial o virtual) debes hacer cinco minutos de pausas activas por cada 45 minutos frente al computador u otra actividad que realices.
  • Mantén activo tu cerebro: realiza actividades como sudoku, crucigramas, lectura y juegos que te ayuden a la concentración.
  • Duerme adecuadamente en una proporción de 6 a 8 horas diarias para que el cerebro se regenere y así puedas mantener la concentración, la memoria y el enfoque en lo que te gusta.

Autocuidado emocional

Para identificar que estás llevando una rutina en casa saludable, el psicólogo clínico de Compensar Rafael Andrés Luna recomienda tener en cuenta:

  • Pensamiento: identifica los pensamientos que estás teniendo. ¿Son diferentes a los que normalmente tienes? Por ejemplo, si antes sentías que lo que estamos viviendo era una oportunidad para pasar más tiempo con tus seres queridos, pero ahora lo ves como una catástrofe significa que estás teniendo más pensamientos negativos que positivos.

Para trabajar este aspecto puedes optar por realizar atención plena, es decir, ser consciente de cada acción que haces en el presente. De igual forma, puedes hacer una lista de las preocupaciones que tienes y priorizar las que son importantes.

  • Emociones: la tristeza, la ira, el miedo, la alegría, entre otras emociones, son universales. Por ende, es normal que a veces las sintamos, pero si la intensidad (llanto incontrolable) y frecuencia (todos los días me siento triste) son altas es necesario consultar al especialista.

Para ser consciente de tus emociones puedes hacer un diario en el que al finalizar el día escribas cómo te sentiste y qué situaciones provocaron ese sentimiento.

  • Conducta: las rutinas en los domicilios pueden ser caóticas porque ningún miembro de la familia estaba acostumbrado a verse todo el tiempo. No obstante, si tus acciones son más agresivas u hostiles significa que tu conducta se está saliendo de control.

Para trabajar tu conducta tienes que ver la rutina como tu amiga, dedicar unos momentos para ti:  leer, hacer videollamadas con tus amigos, cocinar, realizar manualidades, así como permitir que los otros miembros de tu familia  pasen tiempo a solas. También puedes determinar una hora  en la que todos se desconecten de la tecnología y compartan tiempo en familia.

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El autocuidado colectivo depende de todos nosotros, por ello, para cuidar la salud física y emocional de quienes te rodean recuerda que al salir o si tienes algún síntoma respiratorio es obligatorio hacer uso del tapabocas, mantener la distancia, respetar al otro y ser solidario con quien lo necesite. De esta manera, tus acciones contribuirán no solo a tu bienestar sino al de todas las personas.