Mejorar tu alimentación, cuidar el medio ambiente, contribuir a la seguridad alimentaria y divertirte mientras siembras, son algunos de los beneficios que recibes cuando cultivas tus propios alimentos.

 Ser más conscientes de la comida que llevamos a nuestra mesa y tener mayor contacto con la naturaleza, han hecho que esta práctica se convierta en una tendencia saludable. Tanto así que, en los últimos años, ha aumentado la agricultura urbana en la capital del país. Por ejemplo, la Alcaldía Mayor de Bogotá reportó que en 2016 se crearon 300 huertas familiares y comunitarias. Conoce dos de las iniciativas que están cambiado la forma de cómo nos alimentamos.

Comedor escolar saludable y consciente

El Colegio San Jorge de Inglaterra, ubicado en la localidad de Suba en Bogotá, en busca de encontrar proveedores que abastecieran su restaurante, descubrió que estos presentaban algunas dificultades como el tipo de riego que recibían, la estabilidad del precio y una disponibilidad de abastecimiento reducida. Esto generó la creación de diferentes huertas que, actualmente, abastecen a todos los estudiantes y colaboradores del colegio.

De acuerdo con la nutricionista y jefe del Servicio de Alimentación del Colegio San Jorge de Inglaterra, Mónica Cortés Ruíz, “buscamos desarrollar en los estudiantes una vida saludable. Desde nuestra política de alimentación promovemos el consumo diario de frutas y verduras en niños y adultos. Ofrecemos alimentos de calidad, los cuales se producen bajo el método de agricultura limpia y orgánica”.

Lechuga, brócoli, pimentón, coliflor, tomate de árbol, entre otros alimentos que se cultivan en la institución educativa, son libres de productos químicos. Se riegan con agua sin residuos orgánicos, se fertilizan con el compost, material vegetal y residuos que se producen en el colegio.

Mónica Cortés indica además que, “hemos logrado que no haya variaciones ni escasez; nuestros estudiantes entienden que cultivar la tierra los beneficia. En un futuro, queremos ampliarlo para tener gran disponibilidad para venta a las familias del Colegio, de tal forma que en sus hogares también puedan beneficiarse de estos alimentos y preparaciones”.

Casa para Todos: fortalecimiento del tejido social

En el proyecto de vivienda de Compensar, Hogares Soacha, se encuentra Casa para Todos, un lugar en donde se realizan programas comunitarios que contribuyen al bienestar de la comunidad.

La iniciativa surgió gracias a que un grupo de adultos mayores identificó una zona verde que contaba con el potencial para desarrollar una huerta y cuando arrancó el proyecto, Parche Ecológico, integrado por niños y jóvenes de 7 a 17 años, se unieron para aprender a cultivar.

“Casa para Todos ha logrado generar espacios de integración, recuperar valores tradicionales y transferir conocimiento. Pues son los adultos mayores, quienes les enseñan a sembrar”, asegura Gloria Cristina Gutiérrez, líder del Desarrollo Social Comunitario de Compensar.

Asimismo asegura que, “más que cultivar lechugas, este espacio genera integración, haciendo que las personas que participan, se sientan más seguras de sí mismas y creen vínculos de confianza”.

Los integrantes de Casa para Todos respetan el medio ambiente y han aprendido a ser constantes y responsables, es por esto que, aunque en la actualidad la huerta cuenta con un espacio de 46 m2 y no abastece a toda la comunidad, se espera que próximamente llegue a 70 m2 y genere un mayor alcance.