Velocidad, coordinación, razonamiento lógico y memoria son algunas de las habilidades que los niños y adolescentes pueden desarrollar si dan uso adecuado de los videojuegos.

Mezclar una rutina diaria que incluya actividad física, alimentación sana y por qué no un tiempo para los videojuegos entretenidos, potencializaría increíblemente las habilidades cognitivas, motrices y sociales de los niños.

Tal como lo explica la psicóloga de Recursos Humanos de la agencia digital Indexcol, María Camila Fandiño, los niños pueden desarrollar habilidades como la atención, específicamente la sostenida, selectiva y el proceso de focalización.

La memoria, es otro de factor que fortalecen al estar expuestos a un videojuego en el que requieren ampliar sus recursos para lograr los objetivo solicitados. Y no solo eso, la memoria esta constantemente recibiendo estímulos que la impulsan a adquirir mayor conocimiento e identificar de forma ágil los colores e imágenes.

Cuando hay participación de todos los integrantes de la familia, los más pequeños fortalecen el vínculo con sus padres, además, compartir los triunfos y derrotas aporta confianza y seguridad.

La comunicación es una de las grandes habilidades que desarrollan si logran hablar y expresar sus emociones durante el juego.

Cuando hay un nuevo nivel o un nuevo reto, la coordinación visual y manual se fortalecen con la práctica.

La especialista explica que los videojuegos pueden servir para que los más pequeños se enfrenten a situaciones donde pueden desarrollar su pensamiento crítico en su actuar y la capacidad de emplear sus valores en determinadas situaciones.

El juego como una práctica sana

Para que la implementación de los videojuegos tenga un efectivo positivo en los niños y adolescentes debes saber que es necesario regular el tiempo destinado a ellos.

Si el menor ha cumplido con las obligaciones o tareas diarias es recomendable premiarlo con una hora de juego, así él se verá recompensado y sentirá que ha logrado una meta para obtener lo que desea.

Fandiño explica que el tiempo destinado a esta actividad debe ser de máximo tres veces por semana con una hora de juego diaria.

Si se habla de los contenidos, hay que tener en cuenta que las temáticas que incluyen violencia, conceptos racistas o sexistas pueden afectar el modo de pensar o actuar de los niños, allí el adulto encargado debe participar en la orientación y recomendación de juegos adecuados para el menor.

Finalmente, los videojuegos deben ser usados como una herramienta educativa, un suplemento para el fortalecimiento de habilidades y por eso se busca que actividades como bailar o imitar deportes como el tenis, exijan la participación activa de los niños calificando cuantitativamente su buen desempeño motor a nivel corporal en la interacción.

Recuerda incluir el las actividades diarias de los pequeños ejercicios de lectura y juegos al aire libre para que las rutinas sean más dinámicas e interactivas para los pequeños.