Si le han dado de alta a tu hijo prematuro y ya pueden ir a casa, te damos algunas recomendaciones para brindarle los cuidados que necesita para crecer sano y fuerte.

Ningún padre de familia espera que el nacimiento de su hijo sea prematuro, por eso cuando el día del parto se anticipa es normal que haya preocupación y no se sepa cómo actuar. Sin embargo, gracias a la atención y acompañamiento médico, los papás aprenden los cuidados que el bebé necesita para recibirlo y atenderlo en su hogar.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “cada año nacen unos 15 millones de niños prematuros, la mayoría de estos partos ocurren de manera espontánea. Sin embargo, entre las causas más frecuentes, figuran los embarazos múltiples, las infecciones y las enfermedades crónicas, como la diabetes y la hipertensión”.

¿Qué es un parto prematuro?

La pediatra María Catalina Bagés, miembro de la Sociedad Colombiana de Pediatría, asegura que, “se considera un niño prematuro cuando un bebé nace antes de haber cumplido 37 semanas de gestación”. La prematurez se clasifica en:

  • Extremadamente prematuro (menor de 28 semanas)
  • Muy prematuro (28 a 32 semanas)
  • Prematuros moderados (32 a 37 semanas)

“Un bebé prematuro es dado de alta cuando es capaz de respirar por sí mismo y se comprueba que ha alcanzado los 1800 o 2000 gramos de peso”, señala la pediatra María Catalina Bagés.

Aunque la unidad de recién nacidos es una buena escuela para los padres, es normal que  sientan nerviosos cuando se enteran de que pueden llevarse a su hijo a casa. Por ello, la neonatóloga Sandra Navarro junto con la pediatra María Catalina Bagés te explican los cuidados que se deben aplicar en casa.

Consejos cuando un bebé prematuro llega a casa

  • Seguir las recomendaciones médicas: muchas veces los papás reciben los consejos de otras personas, desconociendo que los profesionales de la salud son idóneos para dar una recomendación acertada.
  • Mantener la posición canguro, 24 horas al día, hasta que el bebé alcance los 2500 gramos de peso: esto ayuda a estrechar vínculos y fortalecer el desarrollo del niño. “Lo recomendable es usar camisas esqueleto de algodón, abiertas, para que la piel del recién nacido entre en contacto con la piel de los padres o cuidadores”, señala la experta Sandra Navarro. 
  • Lactancia materna: esta es fundamental para proporcionarle al bebé los nutrientes que necesita para recuperar peso.
  • No olvides los suplementos, en ocasiones los niños necesitan sulfato ferroso u otras vitaminas que son vitales para su crecimiento.  Por eso, entiende la importancia de proporcionárselos como te indique el doctor. 
  • Ninguna persona que tenga enfermedades respiratorias o fume se puede acercar al bebé. En caso de que el papá o la mamá tengan gripa deben usar tapabocas, evitar toser cerca al niño y lavarse muy bien las manos.
  • Mamá, alimentante muy bien: porque e a través de la lactancia materna le transfieres a tu hijo los nutrientes que necesita. Por eso, evita gaseosas o productos procesados y sigue las recomendaciones alimenticias de tu médico.
  • Si en tu casa hay hermanos mayores, enséñales a lavarse muy bien las manos porque así se evita la transmisión de infecciones o enfermedades.
  • Lleva a tu hijo a todos los controles médicos para estar seguros de su estado de salud.
  • Aprende cómo debes actuar ante una señal de alarma y nunca olvides identificar cuál es el centro de atención más cercano para llevarlo a urgencias.
  • Para la neonatóloga Sandra Navarro, “lo más importante es que los padres entiendan que no necesitan contar con un título profesional para brindarle a su hijo las herramientas afectivas que él requiere para su desarrollo.”

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Por eso, disfruta su llegada a casa, confía en tus capacidades y apóyate en los profesionales de salud para vivir esta etapa a plenitud.