El cumplimiento de metas es un factor importante que miden las empresas a la hora de conocer la eficiencia de sus trabajadores, pero ¿qué tan efectivo es que trabajen más horas de las necesarias para cumplir con los objetivos propuestos?

 La productividad laboral es el resultado de los logros alcanzados por un trabajador frente a los recursos o medios implementados para culminar dichas metas. Para alcanzar esto, es necesario que una persona trabaje con motivación, solo así es posible que cumpla a cabalidad con sus objetivos.

Algunas variables como el liderazgo, la repartición de tareas y el trabajo en equipo aportan a que el empleado no necesite invertir más tiempo del laboral para cumplir con sus tareas, pero ¿cómo es posible lograr un equilibrio para cumplir con las funciones sin destinar más tiempo de trabajo?

Alta productividad, mejores resultados

Para alcanzar la productividad y los resultados que una empresa busca Rocío Liévano, gerente de Desarrollo y Calidad de Vida de Compensar, explica que las compañías deben proporcionar calidad de vida a sus trabajadores. Teniendo en cuenta esto, es importante implementar estrategias que le permitan al colaborador tener horarios dinámicos como el teletrabajo. Esta forma de organización laboral facilita a los colaboradores:

● Desempeñar tareas desde cualquier lugar y sin la necesidad de asistir a una oficina.

● Manejar horarios flexibles.

● Hacer uso de las tecnologías de la comunicación como puente entre el trabajador y la empresa

● Desde la compañía, permite evaluar el rendimiento del trabajador por medio de sus resultados.

Otra forma de generar bienestar al trabajador, según Rocío Liévano, es garantizar que el clima laboral dentro de la empresa sea óptimo para desempeñar las tareas. “Gestionar actividades de integración y aprendizaje que fortalezcan la relación entre los compañeros de trabajo y abrir espacios para que todos tengan un papel de liderazgo en los procesos, es una excelente estrategia enfocada a la productividad”, afirma Liévano.

Así mismo, su empresa puede generar métodos de medición de productividad que le permitan conocer el rendimiento de los colaboradores, delegar tareas, proyectar metas a corto y largo plazo y establecer fechas de entrega.

Frente a las cargas de trabajo y asignación de tareas, es importante ser razonables de acuerdo a los tiempos y expectativas que espera la empresa. Por ende, se debe tener una constante comunicación con los trabajadores, donde el empleador le brinde sugerencias que aporten al rendimiento y facilite los procesos.

Cuando se habla de motivación y reconocimiento se deben destacar los logros de los trabajadores, debido a que esto los motiva a continuar haciendo sus tareas bien y esforzarse por ser los mejores para alcanzar buenos resultados.

De acuerdo con Rocío Liévano, si no se crean estas alternativas para impulsar el buen rendimiento de los trabajadores los resultados no serán los que la empresa espera. De igual forma, el mal uso y distribución del tiempo puede desembocar en problemas como:

● Estrés.

● No tener espacios de pausa.

● Permanecer con sobrecarga mental y física.

Agotamiento.

●Si no hay descanso, puede haber problemas digestivos, musculares y mentales que sin duda impactarán la productividad de la organización.

Así mismo, el no contar con un balance entre la vida laboral y personal implica que estos aspectos generen conflictos internos que pueden alterar directamente el rendimiento y concentración del trabajador.

Recuerde que si sus colaboradores aprovechan al máximo el tiempo que es para trabajar y hacer sus tareas de forma dinámica su empresa se verá directamente beneficiada, así que implemente tácticas útiles para motivarlos y guíelos al éxito de su compañía. Finalmente lo ideal es contar con un plan de bienestar para toda la compañía y en este punto las cajas de compensación juegan un papel clave para alcanzar los objetivos de cada organización.