6 min. tiempo de lectura
Conoce la historia de Luis Eduardo Morales, quien encontró en la natación, el gimnasio y el patinaje una forma de cuidar su salud, asumir nuevos retos y construir bienestar en diferentes dimensiones de su vida.
Para Luis Eduardo Morales, el deporte ha estado presente en diferentes momentos de su vida. La natación y el gimnasio hacen parte de un recorrido marcado por etapas de mayor constancia y otras en las que hizo algunas pausas. Sin embargo, cada vez que retoma la actividad física encuentra una sensación que reconoce de inmediato: bienestar.
“Cuando practico deporte, me siento bien. Cuando dejo de hacerlo, esa percepción de bienestar disminuye y, cuando me doy cuenta, regreso a la práctica sin pensarlo”, cuenta Luis Eduardo Morales.
Historias que inspiran: Rosalba, una vida afinada con ritmo y constancia
En estas historias que inspiran, Rosalba Sánchez nos muestra que nunca es tarde para cumplir los sueños. Conoce su vida…
Leer artículoSu relación con el ejercicio se ha construido precisamente así: retomando el movimiento y reconociendo lo que aporta a su cuerpo y a su bienestar. Durante años, la natación fue una de sus principales actividades y, después de interrumpirla durante la pandemia, encontró en las piscinas de Compensar un espacio para volver a practicarla.
Del interés por el patinaje a una nueva pasión
Después de uno de sus entrenamientos de natación, Luis Eduardo Morales vio a una persona con patines y sintió curiosidad. Pensó que aprender podía ser difícil porque nunca había practicado esta disciplina, pero decidió averiguar cómo empezar.
En recepción lo orientaron hacia la pista de patinaje, donde conoció a los instructores. Ellos lo animaron a intentarlo y lo acompañaron incluso en la elección de sus primeros patines.
“Ellos me animaron a hacerlo y me ayudaron a cuestionar esa idea de que “loro viejo no aprende a patinar”, recuerda Luis Eduardo Morales. Así, lo que comenzó con una pregunta se convirtió en una nueva actividad dentro de su rutina. El patinaje se sumó a la natación y al gimnasio, y le abrió la puerta a un reto diferente que todavía le permite aprender.
Movimiento, salud y equilibrio personal
La importancia de la actividad física en la vida de Luis Eduardo Morales se hizo aún más evidente después de recibir un diagnóstico de prediabetes. Como parte del acompañamiento médico, incorporó cambios en su alimentación y fortaleció su rutina de ejercicio.
A partir de entonces organizó, con orientación profesional, una rutina que combina natación, gimnasio y patinaje. Según relata, los cambios en su alimentación y actividad física contribuyeron favorablemente al control de su condición. Después del seguimiento correspondiente, su equipo médico determinó que no era necesario continuar con la medicación.
Cada persona tiene necesidades diferentes. Ante un diagnóstico de prediabetes, los cambios en alimentación, actividad física o medicamentos deben definirse con un profesional de la salud.
Para Luis Eduardo Morales, esta experiencia reforzó la importancia que el ejercicio ya tenía en su vida y lo llevó a asumir su rutina con mayor intención. Sin embargo, su relación con el deporte no se limita a lo físico: también representa un espacio para disfrutar, sentirse bien y mantener una actitud abierta frente a nuevas experiencias
“En este momento, seguir aprendiendo y enfrentando nuevos retos significa bienestar: en lo físico, en lo emocional y en la realización personal”, afirma Luis Eduardo Morales.
Dale play y conoce, en voz de Luis Eduardo Morales, cómo el deporte se convirtió en una fuente de bienestar y el patinaje en una nueva pasión.
Más que deporte, una forma de vivir
Para quienes creen que ya no es momento de comenzar una actividad nueva, Luis Eduardo Morales tiene un mensaje: «nunca es tarde para intentarlo». Su historia lo demuestra: sintió curiosidad por el patinaje, decidió preguntar y encontró una experiencia que hoy hace parte de su vida.
Para él, existen diferentes maneras de mantenerse activo según las posibilidades de cada persona. “Siempre hay alguna práctica deportiva que puede ajustarse a sus necesidades”, asegura.
En este camino, Luis Eduardo Morales también destaca el acompañamiento recibido en las escuelas deportivas de Compensar, así como la calidad humana y la preparación de sus instructores. «Solo tengo sentimientos de admiración y reconocimiento hacia ellos», afirma.
La historia de Luis Eduardo Morales recuerda que el bienestar no siempre consiste en llegar más lejos o alcanzar una meta determinada. También puede estar en encontrar una actividad que nos haga sentir bien, aprender algo que nunca habíamos intentado y reconocer que siempre es posible volver a empezar.
También te puede interesar: Laura Torres: diez años nadando hacia un sueño olímpico