Hombre sentado y triste porque perdió su empleo

Estar sin trabajo puede afectar notablemente nuestras emociones y el desempleo significa vivir un duelo que causa enojo y frustración. Por eso, si estás desempleado sigue estos consejos para aprender a gestionar el estrés mientras regresas al mercado laboral.

Muchas personas cuando enfrentan una alta carga laboral llegan a sufrir agotamiento, una sensación que genera problemas de salud o termina en trastornos psicológicos, pero ¿ocurre ocurrir lo mismo cuando quedamos desempleados?

De acuerdo con Claudia Rodríguez, coordinadora de empleo y capacitación de la Agencia de Empleo y Emprendimiento de Compensar “esta es una realidad poco explorada en Colombia y lastimosamente poco atendida.  Una persona sin empleo se enfrenta diariamente a la incertidumbre e inclusive a la desesperanza, pues cuando trabajamos cubrimos nuestras necesidades permitiendo el mantenimiento de nuestra autoestima. Por lo tanto, cuando estamos sin empleo, la probabilidad de sufrir estrés es alta”.

Y es que como afirma la psicóloga Marcela Arroyave, experta en psicoanálisis y teatro terapéutico (@maw_psicologia) “tener un empleo significa productividad, proyección, búsqueda constante de metas y desafíos. Por lo tanto, cuando se pierde genera frustración y comienzan a aparecer creencias como: ‘no soy lo suficientemente bueno’ ”.

¿Qué fases emocionales se pueden experimentar cuando estamos sin empleo?

Según Claudia Rodríguez esto depende de la personalidad y el tiempo que lleves sin empleo, como lo señala la experta “entre más te demores en conseguir trabajo, mayores serán las consecuencias físicas y mentales. Por esta razón, no todos atraviesan las mismas etapas.

De acuerdo con lo anterior, se pueden evidenciar estas fases:”

  • Negación: tiempo inicial en el cual se presenta dificultad para asimilar la información recibida. Se tiene una actitud enfocada en tomarse un tiempo para iniciar la búsqueda, experimentando así un estado de pasividad en el que se considera se encontrará fácilmente otro empleo. Por otra parte, otros se lo atribuyen a factores externos como situaciones ajenas, llevándolos a considerar que su retiro fue injusto.
  • Ansiedad:  se presentan cambios en el estado de ánimo: frustración, dolor, enfado, escepticismo e inseguridad al no recibir ninguna respuesta de la postulación del empleo.
  • Emocionalidad: sensación de tristeza con pensamientos negativos recurrentes, pérdida de energía, falta de motivación, desasosiego e incluso pensar que el mundo se encuentra en contra de él o ella.
  • Aceptación: cuando se asume la nueva situación se identifica que la solución depende de cada uno, se empieza a pensar desde la motivación y el accionar.  Por ello, se establecen contactos y se traza un plan para hallar un nuevo empleo.

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Sin duda, el NO es una palabra que debes enfrentar continuamente si estás en la búsqueda de un nuevo trabajo, en ese sentido “es clave aprender a gestionar nuestras emociones y comprender cómo nos relacionamos con ese no. ¿Produce frustración y renuncia? Seguramente por ahí no es, pero lo más importante es hacer ese análisis para lograr estar en el presente, así te responsabilizas, te haces cargo de tus acciones y comprendes el significado del NO”, señala la psicóloga Marcela Arroyave.

Pero, ¿qué otras herramientas se pueden utilizar para gestionar el estrés en época de desempleo? Para Claudia Rodríguez es clave buscar ayuda como parte de la preparación, por ello:

  • Adquiere nuevas habilidades: busca movilizar tus competencias con actividades que te ayuden a desarrollarlas o potencializarlas como realizar estudios en programas técnicos.
  • Promueve relaciones sociales: esto te permitirá tener una amplia gama de contactos que te ayudarán a movilizar tu hoja de vida e incluso a generar nuevas formas de vincularte en el mundo laboral.
  • Establece una agenda:  identifica días específicos para la búsqueda de empleo, haz una lista, métodos de aplicación, establece tiempos de envío de tu hoja de vida y realiza seguimiento a las postulaciones.
  • Busca apoyo familiar y de amigos: contar con las personas cercanas permite trabajar nuestros sentimientos a través de la verbalización. Sin embargo, si consideras que requieres la ayuda de un profesional, no dudes en buscarlo.
  • Enfócate en tus aficiones: esto optimiza tu energía vital y te permite mantenerte motivado. Por ello, hacer actividades que nos gustan siempre será satisfactorio.
  • Realizar actividad física. El ejercicio es un buen aliado para que tu cuerpo se sienta bien, al practicarlo liberas endorfinas, que se ven reflejadas en las acciones positivas que realizas cada día.

Por último, como sabemos que la incertidumbre y la ansiedad pueden generar pensamientos negativos a futuro, Marcela Arroyave recomienda: “identificar pequeños placeres para conectar con el presente y abrir el foco, porque cuando estás desempleado solo te enfocas en conseguir un nuevo empleo, pero  qué pasa si consideras otras opciones, como por ejemplo: ¿vender tus diseños o descubrir un nuevo talento?, ¿por qué no intentarlo? Recuerda que muchas veces nuestra mente produce obstáculos que no conocemos.  Entonces, el desafío está en descubrir el mensaje que esta situación trae para ti”.

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Sin duda, el desempleo puede ser un buen momento para redescubrir talentos o fortalecer tus habilidades profesionales. Recuerda que en la Agencia de Empleo y Emprendimiento puedes capacitarte y recibir asesoría para fortalecer tu perfil profesional.

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