El tratamiento temprano de las dificultades dentales permite corregir oportunamente problemas como apiñamiento, mordida cruzada o dientes delanteros sobresalientes.

Identificar a tiempo dificultades dentales en los niños facilita la implementación de   tratamientos oportunos y a temprana edad para prevenir malformaciones que en la adultez no se puedan corregir.

De acuerdo con Lida Alarcón, odontopediatra de Compensar, el primer recambio de dientes de leche se da entre los 6 años y medio y los 7 años y medio. En este cambio, la dentadura puede amontonarse, por lo tanto, se deben realizar controles que permitan conocer el estado general de la dentadura para saber si es necesario tomar medidas que corrijan las malformaciones y mejorar la dentición.

De igual forma, es común que a partir de los 12 y 13 años la dentadura de los niños se desarrolle en su totalidad, sin embargo, existen casos donde jóvenes de 14 o 15 años aún no tienen los dientes completamente evolucionados, por lo tanto, la especialista recomienda implementar tratamientos como la ortodoncia cuando toda la dentadura se ha formado.

Señales de alerta

La odontopediatra explica que los padres de familia pueden identificar señales en el proceso de desarrollo de sus hijos que alertan sobre la necesidad de un tratamiento, por ejemplo:

● Succión de dedo y succión de labio: este mal hábito puede causar a través del contacto del dedo pulgar con el paladar una deformación, daño de la mordida, dientes separados y paladar profundo.

● Submordida: se presenta cuando las coronas de los dientes anteriores superiores cubren en su mayoría las coronas de los dientes inferiores. También se suele presentar cuando las coronas inferiores se extienden hacia adelante sobresaliendo sobre los dientes superiores.

● Mordida abierta: es un espacio que se produce entre la mordida de los dientes superiores que impide el contacto con los dientes inferiores.

● Nacimiento de las cordales: el nacimiento de las cordales puede generar la reducción del espacio de la dentadura provocando el apiñamiento de los dientes.

● Mordida cruzada: es el mal alineamiento de la dentadura que se da cuando al morder los dientes superiores no caen sobre los dientes inferiores.

● Apiñamiento: ocurre cuando los dientes son demasiado grandes y no logran ubicarse en el espacio que ofrecen los maxilares.

● Esparcimiento: son las separaciones que hay entre los dientes ya sea porque la dentadura es pequeña o porque hay piezas faltantes.

Si estos factores se presentan, lo primero que se debe hacer es realizar una valoración médica que permita saber si existe alguna alteración y cómo se debe corregir. Además, cuando el estado de la dentadura no es complejo el uso promedio de la ortodoncia es de seis a 12 meses, pero si hay mayores dificultades en el estado de los dientes, este tratamiento puede durar dos años.

Cuidados durante la adolescencia

Antes, durante y después de la adolescencia es importante realizar con regularidad, por lo menos cada seis meses, controles de odontología porque luego del nacimiento de todos los dientes permanentes puede haber apiñamiento y alteraciones en la dentadura. Así mismo, si ya cuentan con el tratamiento de ortodoncia implementado es de vital importancia usar los retenedores por el doble de tiempo, de esta forma los dientes no retrocederán a su postura inicial y se culminará el proceso de forma exitosa, asegura la doctora Alarcón odontopediatra de Compensar.

Durante el proceso de ortodoncia es importante prestar atención a la higiene dental. Los niños pueden empezar a generar hábitos en los cuales integren los enjuagues bucales, el hilo dental, el cepillado tres veces al día. Adicionalmente, sus padres no deben olvidar llevarlos al odontólogo cada seis meses, con esto podrán identificar alteraciones sistémicas de la estructura ósea y muscular a tiempo. Recuerda que la salud oral es indispensable, así que toma las medidas necesarias para proteger la boca de tus hijos.