Familia colombiana en el parque

De acuerdo con los cálculos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la contracción económica en Latinoamérica estará en el orden del 9.1%, y su recuperación, a causa de la pandemia por el Covid -19 será más lenta que en la Gran Recesión. Lo anterior, se suma a las cifras de reducción de la clase media y aumento de la pobreza estimadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), según las cuales, Colombia pasará de tener 30% de ciudadanos en la clase media consolidada a contar con aproximadamente 12,7%; mientras que la clase media vulnerable caerá de 37,7% a 28,6%, lo que desde ya pronostica un panorama difícil para los próximos años y un decrecimiento en  los índices de bienestar y calidad de vida de las personas, a lo que solo será posible hacerle frente a través de la suma de esfuerzos entre entidades públicas, empresarios, gremios y comunidad en general.

En medio de este escenario y fiel a su propósito misional, desde que inició la emergencia sanitaria en el país, la Caja de Compensación Familiar Compensar ha venido desarrollando múltiples acciones para contribuir a contrarrestar los efectos que la pandemia ha traído consigo. Por ejemplo, para favorecer a las personas de menores ingresos, entre marzo y septiembre otorgó 3.500.000 cuotas de subsidio monetario, más de 9.000 subsidios de vivienda y benefició a cerca de 3.500 familias con la nueva modalidad de subsidio de arrendamiento.  Además, con diferentes opciones de alivio financiero, benefició a cerca de 54.200 usuarios de sus servicios de crédito y amplió su red de alianzas, favoreciendo a más de 117.000 personas con descuentos por 2.000 millones de pesos.

Así mismo, para apoyar a la población cesante, asignó cerca de 97.000 millones de pesos favoreciendo a 31.100 personas con el beneficio económico de emergencia. Además, en los últimos 6 meses, capacitó a más de 58.000 personas y ayudó a ubicar laboralmente a cerca de 11.500 a través de su Agencia de Empleo y Emprendimiento. Este último, un balance especialmente relevante, porque da cuenta de una gestión enfocada en aportar a la dinamización del empleo, fundamental en el desarrollo económico del país, así como centrada en el apoyo a las familias de menores ingresos, quienes experimentan con mayor fuerza los efectos de esta situación.

Sumado a ello, y aunque durante esta coyuntura Compensar trasladó muchos de sus servicios al mundo virtual para seguir estando cerca de sus afiliados, en las últimas semanas y como parte del proceso de reapertura gradual que se adelanta en el país, la entidad ha venido restableciendo, de manera presencial, algunas actividades de recreación, deporte, vivienda, eventos, alimentos y turismo, con la clara convicción de que el bienestar integral de las personas se traduce en progreso e impacto social.

Es así como después de 6 meses de cierres, sus sedes Cajicá, San Roque, Chía y sus hoteles Lagomar y Lagosol, volvieron a abrir sus puertas, y a mediados de octubre, se reactivarán también algunos servicios del Centro Urbano de Recreación de la Av. 68, aportando así al sano esparcimiento, el descanso, la diversión y el mejoramiento de la calidad de vida de sus usuarios, ratificando uno de los principios que le dio origen hace 41 años a esta Caja de Compensación: el bienestar es un derecho legítimo de las personas, y solo a través de la recuperación de ese bienestar, es posible reanudar un proyecto de vida, hacer planes para el futuro y soñar.

Sin duda, el actual proceso de reactivación que enfrenta el país implicará la puesta en marcha de estrategias para la generación de empleo, inversión, desarrollos tecnológicos, entre otras,  pero también de acciones orientadas al fortalecimiento de componentes inherentes al ser, como la felicidad y la sensación de estar bien, esa que le permite al ser humano hacerle frente a cualquier desafío, y es por ello que hoy, uno de los principales desafíos radica en recuperar el bienestar integral de los colombianos.

Más información en: www.compensar.com

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