Test: Síndrome del impostor

Si alguna vez has sentido que no eres lo suficientemente bueno y no mereces lo que tienes, probablemente sufras del síndrome del impostor, o seas, una persona muy perfeccionista. ¿Cómo reconocerlo? ¡Descúbrelo con este test!

El síndrome del impostor es un concepto que se dio a conocer en 1978 por los psicólogos Pauline R. Clance y Suzanne A. Imes y en los últimos años se ha hecho famoso porque actrices como Natalie Portman, Ema Watson, Kate Winslet, entre otros, han confesado sentirse inseguras y no merecer la profesión que ejercen.

La famosa actriz Ema Watson, reconocida por su papel de Hermione en Harry Potter, confesó en una entrevista para la revista Vogue que sintió que su carrera era un fraude y no merecía ningún reconocimiento. Ella sufre del síndrome del impostor y ¿tú? Realiza el siguiente test.

1.Te han ascendido ¿Cómo te sientes?

 2. ¿Por qué crees que tu jefe te ascendió?


3. ¿Cómo te sientes cuando cometes un error?

4. Si se abre la oportunidad de una nueva vacante, esa que siempre habías soñado, ¿aplicas?
5. ¿Qué crees que opinan los demás de ti?

8 a 10 puntos

No sufres del síndrome del impostor. Eres una persona segura que siempre mantiene la mirada. Confías en tus habilidades y aunque tienes en cuenta las opiniones de los demás, sabes que estás no te definen.

5 a 7 puntos

Tiendes a exigirte demasiado y buscas impresionar a los demás, características de los impostores, confías en ti, así las cosas, no salgan de la mejor manera. Por eso, eres perfeccionista pero no sufres del síndrome del impostor.

Menos de 5 puntos                         

 Tienes el síndrome del impostor. No toleras las críticas, minimizas los logros y siempre pones en duda tus capacidades. Piensas que siempre estás engañando a los demás y temes ser descubierto.

Según el psicólogo de Compensar, Nelson Santana, “este no está tipificado como una enfermedad o un trastorno de la personalidad en los manuales de diagnóstico clínico, más que un padecimiento, Mario Guerra, coach y psicoterapeuta, lo describe: “como un síntoma de baja autoestima y falta de confianza que deriva en ansiedad en los que tienen la sensación de no estar nunca a la altura; de no ser lo suficientemente buenos, competentes o capaces de ser impostores, un fraude”.

Los suelen padecer las personas que sienten la necesidad de llamar la atención, no asimilan los logros así cuenten con las habilidades, son competitivos, pero no se sienten competentes.

Las personas que ya se encuentran en el mundo laboral, sienten miedo y no se creen capaces de alcanzar los resultados esperados. “Presentan una tendencia a la perfección, rigidez de carácter, hostilidad y hasta autoritarismo. La mayor parte del tiempo se debate en polaridades de ultra exigencia y un derrumbe de su autoimagen”, asegura Nelson Santana, psicólogo de Compensar.

Aunque el síndrome del impostor no constituye un problema médico, puedes consultar a un profesional para mejorar la confianza y seguridad en sí mismo.