Entender que un ser querido se ha ido, puede resultar difícil de asimilar. Sin embargo, poner en práctica actividades en familia o que aporten al crecimiento interior te ayudarán a hacerlo.

Según el psicólogo y docente del Taller de duelo de Compensar, Mauricio Moreno, el periodo de duelo es un proceso natural, emocional y evolutivo por el que atraviesan los seres humanos. En éste, cada persona reacciona y se comporta de forma diferente.

Este periodo de pérdida se clasifica en seis etapas que se pueden manifestar en diferente orden y según la circunstancia en la que se haya dado la partida del ser querido:

● Shock: en esta etapa al cerebro se le dificulta entender que hay un vacío y la persona no comprende o asimila la pérdida del ser querido.

 Negación: se configura en la negación de la pérdida del familiar: “esto no es cierto”, “esto no me está pasando a mi”, o puede entrar en una etapa de cuestionamiento: “¿por qué me pasa esto?”.

● Ira: este sentimiento se relaciona con la culpa, con las emociones de no haber hecho lo suficiente para evitar la muerte del familiar o no expresarle a tiempo que lo quería.

Otra forma de expresarlo, es cuando se culpabiliza a otra persona. Suele ocurrir cuando la muerte se da por un accidente.

 Depresión: cuando la persona siente que no tiene un motivo para continuar, el vacío de la pérdida es recurrente y cree que nada tiene sentido.

  Negociación: es la etapa en la que por primera vez la persona racionaliza. Allí comprende que debe superar la pérdida del familiar.

Aceptación: hay control de las emociones, se asimila la pérdida del ser querido y surge un aprendizaje tras haber vivido todo el periodo de duelo.

Moreno recomienda estar acompañado constantemente para expresar las emociones por las que se atraviesa. En caso de no superar el duelo en un tiempo aproximado de 12 meses, sugiere pedir ayuda de la siguiente forma:

● Primero, buscar respaldo familiar. Desahogar el dolor con los integrantes de la familia es una terapia positiva que los unirá a todos. El diálogo es una herramienta fundamental para expresarse y liberar las emociones.

● Segundo, tener asesoría espiritual. Encontrar paz y equilibrio por medio de la espiritualidad permitirá reflexionar y asimilar la pérdida.

● La última opción que se debe tener en cuenta es la ayuda profesional de un psicólogo o psiquiatra.

Aprende a superar la pérdida

Manuel Mayorga Amórtegui, Psicólogo Clínico del Politécnico Grancolombiano, explica que la resiliencia es la capacidad que tienen los seres humanos para superar episodios difíciles como la pérdida de un ser querido. Ésta se refleja a través de la fortaleza para continuar viviendo sin el familiar que se ha ido. Las situaciones adversas son el punto de partida para seguir adelante.

Iniciar nuevos proyectos o actividades pueden ser muy favorables en el momento de superar la pérdida de un familiar:

● Pintar mandalas ayudará a entrar en meditación. Emplear colores y darle nombre a cada figura en representación a lo que se siente es una excelente terapia para la etapa que se está viviendo.

● Viajar y vivir experiencias diferentes permite despejar la mente y tomar impulso para continuar.

● Empezar a estudiar una carrera profesional o un curso de interés.

● No guardar objetos materiales de la persona que falleció ya que generan recordación. Cuando se llega a la etapa de aceptación, no habrá necesidad de tener nuevamente estos elementos.

● Socializar con los miembros de la familia, asistir a las reuniones y mantener el diálogo con todos.

● Escribir una carta dirigida al ser querido que murió. Este ejercicio ayuda a desahogar los sentimientos y aporta a la limpieza emocional.

El duelo puede convertirse en un periodo de crecimiento personal, de perdón y unión con los seres que más quieres. No te cierres a tus sentimientos, expresa lo que estás viviendo y brinda apoyo a otros que te pueden necesitar.