Aunque pueda parecer una tarea titánica, con un poco de ingenio y unas cuantas estrategias, es posible hacer que tu pequeño se olvide del chupo para siempre.

Dejar el pañal y el chupo son los dos primeros grandes logros en la vida de tu pequeño. Aunque no son procesos fáciles, con un tu ayuda y mucho amor sin duda saldrán victoriosos.

Para empezar, debes saber que, según expertos, la edad máxima para que tu bebé deje el chupo son los 3 años. Si sigue aferrado a él, puede empezar a desarrollar problemas dentales importantes y, además, será mucho más difícil para ti lograr que lo deje entre más pase el tiempo. La edad ideal es a los 2 años.

Hay algunos truquitos que te pueden funcionar para lograrlo de la forma menos traumática posible. Dales una leída y, dependiendo de la personalidad de tu pequeño, elige las que creas más convenientes:

1. ¡Qué se pierda la gracia!

Para que el chupo pierda la gracia, puedes intentar sumergirlo en limón o vinagre, este desagradable sabor hará que tu bebé poco a poco pierda el interés. Asimismo, otra alternativa útil puede ser cortarle la punta.

Si nada de esto funciona, algunas mamás recomiendan cada día cortar un poco más de la goma del chupo hasta que finalmente ya no haya nada que chupar. Por la seguridad de tu hijo, asegúrate de que no haya pedazos del chupo esparcidos en su espacio.

2. Horarios y espacios

Puedes empezar restringir el uso del chupo paulatinamente. En un comienzo puede ser solamente mientras están en casa, luego solo para dormir, más adelante solo en la noche y un día le puedes decirle que, solo por un día, no podrá usarlo en la noche tampoco. Es factible que luego de esa noche, te pida usarlo un par de veces más y que luego se olvide por completo de él.

Asegúrate de ser estricta con las reglas y que de él se sienta cómodo en cada uno de los niveles antes de restringir el uso del chupo aún más.

3. La gran meta del cumpleaños

Crea un calendario muy bonito y visible para él, y permítele poner un “sticker”; por cada día en que haya logrado estar sin el chupo. Felicítalo por cada nueva pegatina y hazle saber que su cumpleaños será el último día en que tendrá permiso de usarlo.

Lograr este hito en esta fecha no solo es representativo sino estratégico, pues a cambio del chupo recibirá regalos y la atención de todos los que lo rodean.

4. El trueque

Para algunas madres ha resultado útil ser directas con sus pequeños y acordar el intercambio del chupo por un juguete u otro elemento que les encante. Incluso, podrías llevarlo a la juguetería y hacer que entregue el chupo a la cajera para que así entienda que es un trueque serio y que no hay vuelta atrás.

5. El hada de los chupos

Una alternativa muy interesante es crear un personaje imaginario, parecido al Ratón Pérez, que tenga la misión de recoger los chupos y llevarlos a otros bebés más pequeños que los necesiten. Por cada chupo que tu pequeño decida entregar, recibirá una recompensa para “niños grandes” al siguiente día en la mañana.

6. Una donación de corazón

Finalmente, algunos padres prefieren un camino un poco más racional y explicarles directamente a sus pequeños que es tiempo de dejar el chupo, sin realizar ningún tipo de transición.

Aunque parezca un poco crudo, esta alternativa también es viable. Para hacerlo un poco más fácil, pueden decirle que serán “donados” a otros bebés pequeños que no paran de llorar. Puedes incluso armar un empaque bonito y hacer que tu bebé traiga todos los chupos y los deposite allí.

De esta forma no solo te desharás del chupo sino incentivarás su sentido de la compasión y la generosidad. ¡No olvides premiarlo por ser un niño grande con un gran corazón!

Aunque sin duda existen otras tantas opciones para ayudar a nuestros pequeños a dejar el chupo, vale la pena recordar que cada niño es un universo único. Por tanto, siempre debemos ser creativas para poder elegir las estrategias que más se ajusten a su forma de ser y sus necesidades.

Con mucha paciencia y un poco de ingenio, ¡nuestros pequeños podrán lograr todo lo que se propongan!