Conoce qué es la influenza H3N2, cómo se contagia y qué hábitos pueden ayudarte a proteger tu salud, especialmente en temporadas de lluvia y cambios de clima.
La influenza H3N2 suele aparecer con mayor frecuencia durante las temporadas de lluvia y cambios bruscos de clima. Aunque comparte síntomas con un resfriado común, puede causar un malestar más intenso en algunas personas.
Conocer sus características y aprender a identificar sus señales ayuda a tomar decisiones oportunas y a reducir el riesgo de complicaciones.
¿Qué es la influenza H3N2 y por qué circula cada año?
La influenza H3N2 es un subtipo del virus de influenza tipo A, responsable de varios brotes estacionales cada año. Al igual que otros virus de gripe, cambia con el tiempo, lo que explica por qué puede generar temporadas con mayor número de casos y síntomas más intensos en algunas personas.
Como explica el doctor Cristian Serrano Mayorga, docente de Microbiología y Medicina Interna de la Universidad de La Sabana, “este subtipo se diferencia de otros tipos de gripe por las características propias del virus, que influyen en la forma en que se comporta en el organismo y en el impacto que puede generar en algunas personas”.
¿Por qué puede ser más fuerte en algunas temporadas?
- Algunos brotes de influenza H3N2 se han asociado con un aumento en consultas médicas y complicaciones respiratorias, especialmente en personas con condiciones de riesgo, como adultos mayores o quienes viven con enfermedades crónicas: Mayor número de hospitalizaciones.
- Incremento de complicaciones respiratorias.
- Mayor riesgo en adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
“Entender la naturaleza de la influenza H3N2 permite comprender por qué no debe tratarse como un malestar menor, ya que su capacidad de afectar la salud respiratoria es significativamente más alta que la de otros virus de su misma categoría”, advierte el doctor Cristian Serrano.
¿Cómo se contagia la influenza H3N2?
La influenza H3N2 se transmite de una manera muy similar a otros virus respiratorios que ya conoces, pero su facilidad para esparcirse es lo que debe mantenerte alerta.
El contagio ocurre cuando una persona infectada libera el virus al hablar, toser o estornudar, incluso antes de presentar síntomas. También puede transmitirse al tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a la cara, o al permanecer en espacios cerrados con poca ventilación, afirma el doctor Cristian Serrano.
Así mismo, la influenza H3N2 llega a tu organismo a través de tres vías principales:
- Gotitas en el aire: al hablar, toser o estornudar, se liberan pequeñas gotas invisibles que transportan el virus. Si estás cerca de alguien contagiado, puedes inhalarlas fácilmente.
- Superficies contaminadas: el virus puede sobrevivir por un tiempo en objetos de uso común como barandas, teclados o manijas de puertas. Si tocas estas superficies y luego llevas tus manos a la nariz, la boca o los ojos, le estás abriendo la puerta a la infección.
- Contacto cercano: estar en espacios cerrados o compartir objetos personales con alguien que tiene el virus facilita el contagio, muchas veces antes de que aparezcan los primeros síntomas.
Síntomas más comunes de la influenza H3N2
“Es fundamental escuchar al cuerpo, ya que la influenza H3N2 puede causar un malestar más intenso que un resfriado común y generar mayor sensación de cansancio”, señala el doctor Cristian Serrano.
Algunos síntomas incluyen:
- Fiebre alta: generalmente supera los 38°C. Es una de las señales más claras de que tu cuerpo está luchando contra la infección.
- Tos seca y persistente: a diferencia de otras gripes, esta tos no suele presentar flemas, pero puede ser bastante molesta y constante.
- Dolores musculares: con molestias fuertes en los músculos y las articulaciones que dificultan el movimiento normal.
- Fatiga marcada: una sensación de cansancio extremo y debilidad que no mejora simplemente con dormir unas pocas horas.
- Malestar en las vías respiratorias: esto incluye dolor de garganta, congestión nasal y un dolor de cabeza que suele ser punzante.
Grupos de mayor riesgo frente a la influenza H3N2
Existen grupos que, por su edad o condición de salud, tienen una mayor probabilidad de que el virus se complique. Entre ellos se encuentran:
Personas mayores y niños pequeños: adultos mayores (desde 60–65 años) y niños menores de 5 años.
- Mujeres gestantes: durante el embarazo, el sistema inmune cambia y requiere una protección extra.
- Personas con enfermedades crónicas: personas con asma, diabetes, problemas del corazón, enfermedades renales o condiciones respiratorias como el EPOC.
- Sistema inmune comprometido: pacientes con enfermedades autoinmunes, personas trasplantadas o quienes están en tratamientos médicos que debilitan el sistema inmunológico.
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Situaciones que debes evitar para no contagiarte
Estos son algunos hábitos cotidianos donde el virus tiene mayor probabilidad de contagio:

Influenza H3N2:
5 situaciones cotidianas donde aumenta el riesgo de contagio:
- No estar vacunado
La vacuna protege tu cuerpo; no recibirla aumenta el riesgo.
- Ambientes concurridos y cerrados
Estos lugares facilitan que el virus se propague.
- Contacto cercano con personas enfermas
Estar cerca de alguien contagiado incrementa tu riesgo.
- Sistema inmune debilitado
Personas con defensas bajas por enfermedades o trasplantes.
- Falta de higiene básica
Olvidar lavarse las manos o no usar tapabocas facilita la propagación
5 recomendaciones claves para prevenir el contagio de la influenza H3N2
Como indica el doctor Serrano, la prevención no es una acción aislada, sino un conjunto de hábitos que protegen tu salud y la de tu entorno. Para que la influenza H3N2 no afecte tu bienestar en esta temporada, es fundamental seguir estas cinco pautas de autocuidado:
- Vacunación anual prioritaria: asegúrate de recibir tu dosis cada año; es la herramienta más efectiva, especialmente si convives con personas vulnerables.
- Distanciamiento inteligente: evita el contacto cercano con personas que presentan estornudos, tos o malestar respiratorio evidente.
- Uso responsable del tapabocas: conviértelo en tu mejor aliado si tienes algún síntoma o si te encuentras cuidando a alguien con las defensas delicadas.
- Higiene de manos constante: lávate las manos frecuentemente con agua y jabón, o utiliza alcohol cuando estés fuera de casa.
- Atención médica oportuna: no esperes a que el malestar avance. Si notas fiebre que no baja, dificultad para respirar o síntomas que empeoran, consulta de inmediato a tu médico.
La influenza H3N2 requiere un enfoque preventivo y responsable. Mantener hábitos de autocuidado, estar al día con la vacunación y consultar a tiempo ante signos de alarma son acciones clave para proteger tu salud y la de tu entorno.
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