La moda colombiana ha pasado por diferentes etapas a lo largo de la historia. Conoce los detalles de cómo ha sido esta transformación hasta hoy.

Actualmente, Colombia cuenta con un gran número de diseñadores y marcas importantes que tienen reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional.

En esta línea de tiempo podrás comprender cómo ha sido la transformación de la moda y sus diferentes tendencias.

● 1528

Con la llegada de Cristóbal Colón a las Américas y tras la conquista de Colombia, los primeros registros de vestuario que se nombran en el diario de Colón, fueron los de las mujeres.

Aunque andaban desnudas, pintaban sus rostros y cuerpo con la tinta de los frutos naturales y se engalanaban con piezas de oro u ornamentos de origen animal como plumas, huesos, escamas y dientes.

Se dice que las mujeres que vivían en las costas, utilizaban vestidos hechos de hierbas que las cubrían completamente para defenderse de las plagas de zancudos.


1719

Ya en el siglo XVIII, los indígenas comenzaron a tener mayor gusto por la ropa utilizada en España, la cual era señal del prestigio.

Se dice que los españoles intentaban imitar a los franceses con el aspecto de sus vestuarios.

Estos vestuarios se componían, para el caso de los hombres, de camisas de seda con triple arandela, encajes de Flandes (tipo de punteada para coser), fajas de oro de dos pulgadas de ancho, hebilla de oro esmeraldado y zapatos de lama de oro o de plata.

Para el caso de las mujeres, se vestían con faldas anchas de talle alto, calzones con arandelas, sostenes, fajas estrechas y accesorios de oro o plata.

1810

A partir de la independencia de Colombia, surgieron diferentes cambios en los vestuarios, especialmente el femenino.

Para el caso de las mujeres criollas neogranadinas, los vestidos largos seguían siendo una expresión de su ideología, sin embargo, se comenzaron a usar los peinados altos y la implementación de los trajes de tisú hasta la rodilla, sin calzado.

Las mujeres neogranadinas de clase alta utilizaban trajes outré que iban por debajo de la rodilla, por lo general eran de color azul, y corsé. Así mismo, se implementaron las faldas de bayeta que se fabricaban en el país con una tela de tejido liviano y un sombrero de fieltro, similar al de los hombres. Con calzado.

Para el caso de los hombres, se utilizaban las camisas manga larga con encajes y flores bordadas a mano, medias de algodón bordadas con colores llamativos y sostenidas con ligas y zapatos de cuero. Estos últimos eran considerados de lujo por tener piedras preciosas y bordados en seda, oro y plata.

1830

Para esta época los hombres empezaron a usar botas, las telas preferidas eran las transparentes, los estampados se pusieron de moda y los colores que predominaban eran los violeta, celestes y rojos.

Por otro lado, las mujeres utilizaban vestidos de paño (denominados ‘hábito’) de color café, ajustado a la cintura por una correa de cuero negro, una mantilla de paño blanco y sombrero negro como accesorio.

Las modas variaban dependiendo de la clase social y la ubicación en las diferentes zonas de Colombia.

1900

A partir de este siglo, los hombres se comenzaron a caracterizar por los abrigos de lino, sombreros y bufandas grandes.

Las mujeres por el contrario, comenzaron a utilizar vestidos de dos piezas en material de lino y algodón, trajes de seda con cuello alto para las horas de la noche y faldas largas que solo dejaban ver una parte de los tobillos.

1920

Las mujeres se quitan la falda larga y el corsé (después de usarlo desde 1810) y comienzan a tomar una silueta sin curvas que desemboca en una tendencia por los sastres tejidos con chaquetas estilo capa, capuchón y cuello sin pinzas.


1940

La moda se va volviendo más común y ligera, con trajes de chaqueta y faldas hechas a la medida para enfatizar las caderas. Así mismo, se comienza a utilizar ropa deportiva compuesta por pantalones, camisas anchas, medias cortas y pulseras en el tobillo.


1960

Para estas fechas, la moda empieza a ser más atrevida con vestidos más arriba de la rodilla y el pelo por encima de los hombros, ondulado o con colas de caballo.

La primera dama de los Estados Unidos de la época, Jaccqueline Kennedy, llegó a la capital colombiana con el vestido catalogado ‘talego’, cartera Chanel, sombrero píldora, pañoleta en el cabello y collar de perlas.

● 1980

En la década de la ostentación, la moda cambió drásticamente hasta imponerse con faldas estrechas, voluminosas hombreras en las blusas, tela lycrada y materiales elásticos.

Así mismo, los jeans rotos y desteñidos junto con las balacas en la cabeza de las mujeres, dieron mucho de qué hablar.

 

● 1990

La moda es más individualista, surge el minimalismo y se incorporan diseños y elementos orientales. Llegan también las transparencias, los tenis y la ropa holgada. Los colores llamativos son los que están de moda.

● 2000

Para esta década, el mundo de la moda colombiana ha logrado imponerse más, aunque es difícil definir estilos.

Se toman retazos de modas que fueron un éxito en otras épocas y se incorporan estilos más populares en la cultura, como es el caso de la faldellín, una falda corta que se lleva encima de otra, impuesto por la colombiana Soledad Acosta de Samper.

Aquí se comienza a combinar la moda y el arte, conjugando el trabajo de diseñadores, pintores, escultores, escritores, tejedores y modelos.

Asimismo, elementos típicos colombianos han ganado reconocimiento diferentes partes del mundo, como por ejemplo la ruana, el carriel, el poncho y el sombrero vueltiao’.


Gracias a la evolución que ha tenido el sector textil y de la confección durante los últimos años, actualmente cerca de 300 mil familias colombianas viven de este oficio y han dejado en alto el nombre del país en importantes ferias Latinoamericanas como Colombiamoda y Colombiatex.