Conservar los recursos naturales es compromiso de todos, por eso le contamos algunos pasos que su organización puede poner en práctica para lograr reducir el impacto de sus procesos en el ambiente.

Para el año 2017, se hizo efectiva la implementación del Impuesto Nacional al Carbono, reglamentado por la Ley 1819 del 2016, con el objetivo de cumplir ante las Naciones unidas la reducción de las emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI) en un 30%, para el año 2030. El costo de este impuesto es equivalente a $15 mil pesos por cada tonelada de dióxido de carbono (CO2) emitida.

Por mandato de Ley, los recursos del impuesto se destinarán, entre otros, al manejo de la erosión costera, a la conservación de fuentes hídricas y a la protección de ecosistemas; todos estos temas están estrechamente ligados con los compromisos internacionales en materia de cambio climático establecidos en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático 2015, celebrada en París.

¿Cómo ser una empresa sostenible?

Adriana Lucía Santa Méndez, Directora de Gestión Ambiental de la Secretaría Distrital de Ambiente, explica que las organizaciones deben ser sostenibles con el objetivo de mitigar el impacto de sus procesos en el ambiente. Por eso, algunas acciones que debe tener en para lograr esta meta son:

● Identificar cuáles son los procesos que existen y a partir de ahí, crear estrategias que favorezcan el buen desarrollo de los productos y servicios, reduciendo el daño al entorno ambiental. Debe tener en cuenta que todo consumo de energía genera emisiones de CO2, lo cual genera el calentamiento global.

● Sustituir insumos de alto grado de peligrosidad.

● Implementar buenas prácticas.

● Hacer que la tecnología sea mucho más eficiente en los negocios.

● Aprovechar los residuos.

● Mejorar la movilidad de los trabajadores.

● Brindar un estilo de vida eficiente para que los colaboradores sean más eficientes.

● Crear políticas de ahorro de energía.

● Racionalizar el agua y todos los recursos que implican un alto consumo.

● Se deben buscar indicadores para conocer con exactitud cuántas emisiones produce al día su empresa y así actuar para reducir el impacto en el ambiente.

Federico López Arana, director comercial de www.co2cero.co, explica que la mejor forma de saber cómo una empresa impacta el medio ambiente, es midiendo la huella de carbono de la misma, este inventario de GEI se divide en 3 alcances:

● Alcance 1: emisiones directas de flota, plantas, hornos, etc.

● Alcance 2: emisiones indirectas por consumo de energía eléctrica.

● Alcance 3: emisiones indirectas diferentes a energía eléctrica: (Vuelos, Residuos, etc.).

La suma de estos 3 alcances es la huella de carbono total de la empresa, el resultado final corresponde a la emisión de CO2 equivalente a la atmosfera. Después de conocer sus emisiones de GEI, las empresas deben minimizarlas, como nunca se llegará a cero, por eso deben compensar las emisiones que no puedan reducir, mediante la compra de bonos de carbono.

Compromiso con los recursos

600 empresas en Bogotá se han sumado a la iniciativa de medir y reducir su huella de carbono, midiendo los impactos directos e indirectos, la movilidad, la exigencia energética, sustituyendo sus equipos e insumos por otros elementos más eficientes, reflejando que a través de la sostenibilidad los negocios pueden ser más rentables.

Los tres sectores que generan mayor impacto en la ciudad son:

● ENERGÉTICO, principal contribuyente con un 64,9% debido principalmente a la quema de combustibles fósiles en los sectores de transporte terrestre con el 29,68% y el uso de energía eléctrica con el 15,57%.

● RESIDUOS, con el 19,75% debido a la generación de metano por la disposición y eliminación de residuos sólidos.

● AGRICULTURA, SILVICULTURA Y USOS DEL SUELO con el 15,31% relacionado con la generación de óxido nitroso.

Si las organizaciones logran, a través de sus estrategias ambientales, reducir el consumo promoviendo la sostenibilidad y alternativas eficientes, se podrá disminuir la huella de carbono en la ciudad y en el país.

Un claro ejemplo es la implementación de techos verdes, jardines verticales, sistemas de recolección de aguas lluvias, jornadas de eco-conducción y el uso de la bicicleta por parte de los trabajadores, lo cual en trayectos cortos de menos de 5 km, significa un ahorro de cerca de 1.206 toneladas de dióxido de carbono al año.

Empresas responsables con el medio ambiente

Para Henry Salinas Ramírez, Coordinador Ambiental de Compensar, se requiere del compromiso de directivos y trabajadores de las compañías para lograr que una organización sea sostenible.

Aquí no se debe gestionar únicamente los resultados económicos, sino que deben incluirse elementos dentro de las estrategias de sus negocios, encaminadas hacia la protección de los recursos naturales y de la sociedad sobre la cual intervienen.

Ser una empresa sostenible permite crear valor económico, medioambiental y social a corto y a largo plazo, contribuye a la generación de bienestar y al auténtico progreso de la sociedad, fortaleciendo la relación con el entorno y garantizando el uso eficiente de los recursos.

De igual forma, es posible reducir el consumo de recursos cuando se logra minimizar la cantidad de producción de residuos sólidos, líquidos y gaseosos que puedan convertirse en elementos contaminantes para el agua, el aire o el suelo.

Cuando una organización logra tener claridad de la proporción de las emisiones y los efectos que causa en términos de calentamiento global, alteración de los ecosistemas, aumento de desastres naturales, es posible crear conciencia ambiental tanto para los trabajadores como para la sociedad en general.

Su empresa también puede ser parte del cuidado medioambiental a través de medidas contundentes que favorezcan a la protección de los recursos naturales.