Impulsar programas de responsabilidad social empresarial fortalece el sentido de pertenencia y los valores de una compañía al aportar a los sectores más vulnerables del país.

Los planes de Responsabilidad Social se pueden desarrollar en diferentes campos de las organizaciones, es decir, el aporte puede darse desde una dimensión económica, social o ambiental.

Para Wilson Nicolás Alvarado Pinzón, líder de proyectos sociales de Compensar, lograr que una empresa fomente sentido de pertenencia por los compromisos sociales implica un trabajo íntegro de parte de los colaboradores y de la visión de la organización. Por ende, cada empresa debe tener muy claro para dónde quiere ir en materia de responsabilidad social de tal forma que pueda relacionarse con otras compañías, con el Gobierno o con sus clientes para lograr direccionarse hacia el desarrollo de estos aportes en materia social y ambiental.

“Si una empresa trabaja en la construcción de valores, en políticas que le aporten no sólo a sus dueños y colaboradores sino a la parte de la sociedad que más lo necesita orientados por la ética, la transparencia y la honestidad es posible contribuir con un trabajo útil de responsabilidad social”.

Ventajas de promover planes de responsabilidad social 

A nivel interno, cuando los empresarios y los trabajadores tienen la convicción de hacer las cosas correctamente, de cumplir con los requisitos legales, de ayudar a la sociedad, de brindar calidad de vida a sus colaboradores y familias, se contribuye en una primera fase a un mejor bienestar ciudadano.  Logrado lo anterior, el clima organizacional de la empresa mejora y se fomenta el compromiso con el trabajo.

A nivel externo, las empresas logran impulsar la percepción que tiene el público y otras organizaciones hacia ellas. Factores como la imagen, la reputación y la percepción positiva son las ventajas que puede lograr una compañía si cuenta con programas de responsabilidad social y el interés genuino de ir más allá, de aportar a una sociedad más justa.

La responsabilidad social como cultura organizacional

Cuando se habla  de cultura organizacional se habla de la orientación que tiene la empresa para lograr proyectar en sus colaboradores la importancia de gestionar programas de responsabilidad social.

“Si las empresas le apuestan a los temas de responsabilidad social empresarial, eso se verá reflejado en una cultura de mayor respeto y de mayor  interés por los temas sociales y ambientales”. 

La clave para que los programas de responsabilidad empresarial logren su objetivo con éxito se encuentra en identificar los sectores o espacios donde hace falta intervención, para lograr un aporte útil y oportuno.

Por su parte, Erick Pichot, fundador asociado del Centro Internacional de Responsabilidad Social y director de la Revista RS, afirma que los planes de responsabilidad social empresarial representan la cultura organizacional de las compañías a través de sus valores, mientras que la responsabilidad social es una guía de comportamientos que se refleja en los equipos de trabajo y que pueden llegar a convertirse en la cultura de trabajo de una empresa.

Casos de éxito en Colombia

Pichot explica que para construir valores de responsabilidad social en una organización hay que ser consciente de la necesidad de transformar a la sociedad.

“Si las mipymes fomentan estos programas es posible fortalecer la economía a nivel local, regional y nacional”.

Así mismo, el nivel de impacto de una pequeña empresa puede ser muy positivo si pone en práctica este tipo de proyectos, sin embargo, se alcanzan a presentar dificultades en materia de inversión de capital, pero no todos los cambios requieren de recursos económicos. La mayoría de las transformaciones que se hacen al interior de las mipymes se logran alrededor de comportamientos y actitudes donde se necesita mayor conciencia en temas de responsabilidad.

Casos de éxito como Maderas Pláticas, mipyme colombiana que reutiliza residuos plásticos para construir parques recreativos, postes, establos, corrales, pisos, vigas para minería y maquinaria son un ejemplo de lo que se puede lograr con este emprendimiento innovador que aporta a la reutilización de residuos.

De igual forma, Isagen, una de las empresas más grandes del país de generación de energía, trabaja por medio de hidroeléctricas brindando protección a estos recursos naturales.

Por su parte, la Red de Solidaridad de Compensar es una iniciativa que articula los esfuerzos internos de esta organización con algunas entidades aliadas y permite darle foco de interés a las poblaciones más vulnerable. A la fecha, se logró poner en operación un centro de desarrollo infantil en Cazucá, Soacha, que hoy atiende a cerca de  170 niños.

Así mismo, esta caja de compensación familiar se orienta hacia el apoyo de programas de ruralidad que pretenden brindar un respaldo a los campesinos, especialmente en cuatro zonas de Cundinamarca afectadas por el conflicto armado: Caparrapí, Yacopí, La Palma y Guaduas.

Su empresa también puede ser parte de la transformación y mejoramiento de la sociedad ofreciendo respaldo a las comunidades o sectores que aún no reciben la atención necesaria. Esta es una excelente forma de fortalecer el compromiso de su equipo de trabajo con la compañía y la sociedad.