Una de las afecciones propias de los pacientes con diabetes, que tiende a aparecer principalmente por un mal control de los niveles de azúcar, es el pie diabético, temido porque en el caso más grave puede llevar a la amputación de las extremidades inferiores.

El pie diabético es una manifestación patológica que sufren los pacientes diabéticos y que se desarrolla, por lo general, por el mal control del azúcar. De acuerdo con Jorge Castillo, médico especialista en endocrinología, debido al exceso de azúcar, el paciente va perdiendo inervación, es decir, la capacidad de sentir de manera adecuada. Por lo que paulatinamente va perdiendo la sensibilidad en el pie.

La pérdida de inervación y lubricación en el pie, propicia la aparición de pequeñas úlceras, por las que penetran pequeñas bacterias que pueden detonar en una úlcera más grande. Una vez formada la úlcera, el problema puede llevar a la amputación de las falanges o del pie, asegura el especialista Castillo.

Esto quiere decir que se produce por afecciones nerviosas y circulatorias, porque para que haya pie diabético, debe haber una afección nerviosa producto de los elevados niveles de azúcar y la falta de irrigación sanguínea, pues los pacientes diabéticos pueden presentar obstrucción en las arterias.

¿Cuáles son los principales síntomas?

El principal es detectar pérdida de sensibilidad. Otro muy común es sentir múltiples chuzones y ardores en el pie durante las noches, al momento de dormir; son cuestiones más de dolor. Otro de los síntomas al que debes prestar vital atención es la pérdida de la fuerza muscular.

¿Cómo lo puedes prevenir?

El doctor Castillo afirma que la mejor forma es que lleves un buen control del azúcar -que incluye los promedios de los últimos tres meses- y del colesterol, lípidos y triglicéridos. Así, podrás evitar un exceso en el azúcar, que lleva a la pérdida de inervación, y de colesterol, que desemboca en la obstrucción de las arterias.

Otras recomendaciones son:

  • Evitar fumar, pues disminuye el flujo sanguíneo en los pies.
  • Revisar los pies con el fin de identificar erosiones, rasguños, heridas, ampollas.
  • Aplicar crema hidratante después de la ducha.
  • Usar calcetines en lana o algodón, en lo posible sin costuras.
  • Usar zapatos cómodos, evitar los que terminan en punta.
  • Consultar al médico ante cualquier herida generada.
  • Evitar el uso de cortaúñas, reemplazarlo por la lima.

Recuerda que el pie diabético es una afección que se puede prevenir y que lo más importante es que adoptes hábitos saludables y en caso de presentar algún síntoma, consultes de inmediato a tu médico.