Después del embarazo es fundamental realizar ciertas actividades con el fin de afianzar la relación con tu bebé y contribuir a su correcto desarrollo. ¡Aquí te mostramos algunas rutinas clave!

Toda actividad que realicen madre e hijo fortalecerá sus vínculos afectivos y le permitirá a la madre conocerlo y estimularlo a partir de sus descubrimientos.

La estimulación a temprana edad tiene importantes beneficios para el desarrollo físico y emocional de los niños. Conoce estos ejercicios que puedes realizar al menos 3 veces por semana con tu bebé recién nacido:

● Caminata:

Te recomendamos que estés en una zona despejada y cerca de la naturaleza, pues este es el escenario ideal para que ambos puedan tener un momento de relajación y estimulación.

Es deseable hacer este paseo en un horario específico, durante 60 minutos e incluso acompañados de alguien más que pueda hacer parte de este espacio especial.

 

● Ejercicios de estimulación sensorial

Algunos sencillos gestos como sonreír, mirar o hablar de manera afectuosa a tu bebé, harán que se sienta especial y amado.

Así mismo, amamantarlo mientras tocas sus dedos, mejillas, cabeza u otra parte de su cuerpo, le hará sentir protegido.

 

● Ejercicios de estimulación física

Para una sana estimulación física del bebé, es crucial empezar por sujetarlo de forma correcta. Por ejemplo: recuesta al bebé boca arriba, mientras sutilmente sostienes con uno de tus brazos toda su columna vertebral y cabeza. El otro brazo puedes usarlo como un refuerzo para brindar mayor estabilidad.

Así mismo, también puedes colocarlo boca arriba para realizar, suavemente, ejercicios con sus brazos y piernas, estirando y contrayendo para así lograr un saludable estiramiento de los músculos de tu hijo recién nacido.

 

● Ejercicios de motricidad fina

Estos ejercicios permiten la coordinación de los pequeños movimientos musculares que ocurren en partes del cuerpo como los dedos y los ojos.

Para esto puedes entrégale a tú bebé objetos que pueda sujetar con cada una de sus manos y, así mismo, poner a su alcance juguetes que generen ruido y lo motiven a que él mismo los agite.

 

● Ejercicios de motricidad gruesa

Estos ejercicios permiten el control y el movimiento de grupos de músculos grandes, como por ejemplo, brazos, torso, piernas y cabeza.

Pon a tu bebé boca arriba y muéstrale juguetes que sean de su interés, de esta forma él tratará de moverse o impulsarse hasta agarrarlo. Si es necesario, puedes darle un empujoncito para que pueda levantarse completamente.

● Ejercicios de estimulación auditiva

Hacer sonar instrumentos u objetos como cascabeles a una medida prudente a su oído y llamarlo por su nombre, con actividades que desarrollarán en tu bebé una motivación de reconocimiento.

Es importante no hacer sonidos fuertes o golpes cerca de él, pues esto podría asustarlo, generarle prevenciones innecesarias e, incluso, traumas.

 

En Compensar también encuentras el curso de estimulación para bebés en donde te ofrecerán herramientas de estimulación visual, auditiva, táctil y comunicativa para tu pequeño y tú.

No olvides que los primeros meses de vida son cruciales en el desarrollo de tu hijo. Todas estas actividades, aunque parecen muy sencillas, podrán marcar una gran diferencia en su crecimiento y en tu relación con él.

Anímate a desarrollar hábitos saludables, ¡tu pequeño te lo agradecerá toda la vida!