El revisor fiscal es el encargado de evaluar, revisar y otorgar fe pública de los estados financieros. Si usted tiene una empresa debe tener en cuenta esta información antes de contratar a la persona que ejercerá esta función. 

El artículo 203 del Código de Comercio establece que las sociedades comerciales que están obligadas a tener un revisor fiscal son: 

  • Las sociedades por acciones. 
  • Las sucursales de compañías extranjeras. 
  • Las sociedades en las que, por ley o por los estatutos, la administración no corresponda a todos los socios, cuando así lo disponga cualquier número de socios excluidos de la administración que representen no menos del 20 % del capital. 

Esto significa que no todas las empresas están obligadas a tener esta figura, como lo explica Luigi Torres Galeano, consultor externo y experto en administración estratégica de negocios y contabilidad internacional, “solo las empresas que a 31 de diciembre del 2018 recibieron un ingreso superior a los $2.343.726.000 o sus activos durante el 2018 fueron iguales o superiores a $3.906.210.000 están obligadas a tener un revisor fiscal”. 

¿Por qué una empresa debe contar con un revisor fiscal? 

Según Luigi Torres, consultor externo, “la revisoría fiscal fue creada como garante de información financiera. El Estado delega esa función de control a este tipo de profesionales para que sean ellos quienes analicen y validen que los estados financieros cumplen con los criterios y cualidades de la información financiera”. 

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Por esta razón, a la hora de contratar un revisor fiscal el experto recomienda tener en cuenta: 

  • El contador debe estar registrado en la Junta Central de Contadores, garantizando así que cuenta con una tarjeta profesional que le permite ejercer esta actividad. 
  • Valide que el profesional no tenga ningún tipo de expediente o proceso de revisión, puesto que la labor que ejercerá requiere transparencia y honestidad. 
  • Confirme que el contador haya manejado el mismo objeto social de su compañía. Esto le ayudará a denotar algunos puntos específicos de la información financiera. 

Elegir un revisor fiscal es una decisión que requiere tiempo, y no puede tomarse a la ligera, puesto que es quien les da la confianza a los propietarios de la empresa, entidades financieras y al Estado de que las operaciones desarrolladas por la compañía cumplen con lo establecido por la ley y la junta directiva. Así que no dude en seguir estas recomendaciones para garantizar que su empresa está siendo manejada adecuadamente.