Luego del Mundial de Fútbol Rusia 2018 y el Tour de Francia, muchos niños quieren parecerse a Messi, James, Nairo o Chris Froome. Estos consejos les ayudarán a cumplir el sueño de ser un atleta de alto rendimiento.

 Los deportistas élite tienen algo en común, la mayoría iniciaron desde muy pequeños a practicar su deporte favorito; lo que en un principio comenzó como un juego terminó convirtiéndose en su profesión.

Lionel Messi, futbolista argentino, empezó a jugar fútbol desde que tenía cinco años, lo hacía porque le gustaba y se divertía. Sus papás, compañeros de colegio y profesores descubrieron que contaba con una gran habilidad y destreza para dominar el balón, algo poco usual en los niños de su misma edad.

Esa rapidez y precisión llamaron la atención de Carles Rexach, una de las figuras más importantes del Fútbol Club Barcelona, quien invitó a Messi a pasar un tiempo en España para probar sus habilidades futbolísticas. Fue tal la sorpresa que luego de tres semanas, el Barcelona lo contrató y hoy es uno de los jugadores más importantes del mundo.

Algo similar le pasó a Juan Camilo Riveros, jugador de la Selección Colombia de Natación, quien estaba en la Escuela de Natación de Compensar, su entrenador Edgar Naranjo reconoció que tenía un talento innato que lo llevaría ser un nadador profesional.

Desde ese momento afianzó su proceso de formación y esto hizo que en 2017, con tan sólo 16 años, ganara el torneo Supérate Intercolegiados y en 2018 recibiera dos medallas de oro y una de plata en la Copa Pacífico.

Jeimer SanJuan, Director técnico del equipo de natación de Compensar, asegura que “un atleta es considerado de alto rendimiento cuando cumple los 16 años, pero antes de esta edad es fundamental prepararse para que en un futuro sea un atleta de alto nivel”.

Según el Coordinador de deportes de Compensar, Carlos Calvete, “el atletismo, fútbol, natación, baloncesto, entre otras disciplinas, aportan al desarrollo integral de una persona. Si bien el objetivo de algunos padres es lograr que sus hijos sean atletas de alto rendimiento, esto no tiene que ser así. Cuando lo inscribas a una escuela es porque él va a divertirse, hacer amigos y fortalecer sus habilidades motoras”.

¡No lo olvides! el primer paso para ser un deportista élite es que a tu hijo le guste la idea, si durante su proceso descubres que eso no es para él, no lo presiones, ayúdalo a potencializar sus otras habilidades.