Las redes sociales se han convertido en un canal poderoso para compartir una buena o mala opinión sobre las organizaciones, estos comentarios no solo afectan su reputación online sino que generan un impacto negativo en las ventas y atracción de talento humano. Conozca cómo gestionarla de manera efectiva.

 Asegurarse de presentar una buena imagen online ante sus grupos de interés es la clave para que entre los miles de resultados que arroja el buscador, los usuarios prefieran a su empresa. De hecho, según el portal Think With Google, en Latinoamérica la búsqueda “dónde comprar” en dispositivos móviles creció más del 195 % en los dos últimos años.

Por esta razón, las compañías que no tienen presencia digital están perdiendo la oportunidad de obtener clientes potenciales y fidelizar usuarios recurrentes. “En el mundo actual estar en la web es sinónimo de existir. Por eso, hay que manejar un discurso acorde con los objetivos corporativos, cumplir con la misión y promesas de servicio porque, en tan solo un clic, un cliente insatisfecho puede destruir su reputación corporativa” afirma Guillermo Rozo, socio fundador de Mayday, firma consultora, especializada en manejo de crisis empresariales.

La reputación corporativa no solo se refiere a tener una buena imagen sino de transmitir asertivamente a los grupos de interés (colaboradores, proveedores, sociedad, clientes, gobierno) información sobre la gestión medioambiental, gobierno corporativo y ética empresarial.

Para Guillermo Rozo, el principal error que cometen las empresas a la hora de hacer una buena gestión corporativa, “es no cumplir con lo que se le promete al consumidor digital y no comunicar de acuerdo con la imagen que se quiere difundir”.

A continuación, implemente estas estrategias para cuidar su reputación digital:

Claves para obtener una buena reputación digital

● Participe en la red: para ganar una sólida reputación en la red, debe crear un página web. Esto hará que sus seguidores conozcan su razón de ser y promesa de valor.

● Defina en qué red social quiere estar: Twitter, LinkedIn, Facebook, YouTube e Instagram tienen diferentes públicos objetivos. Por eso, dependiendo del objetivo que quiera alcanzar, elegirá en qué red social abrir el perfil empresarial.

● Siempre ofrezca lo que está a su alcance: las empresas deben cumplir su promesa de valor. Por eso, en sus redes sociales y página web muestre información que sea capaz de brindarle a sus clientes. Cuando cree post tipo concurso, siempre muestre los términos y condiciones.

● Alinee su estrategia digital a los objetivos de su corporación: puede desarrollar un protocolo para saber cómo manejar malos comentarios. Lo importante es que nunca espere a una crisis para implementar un plan sino que siga los procedimientos definidos anteriormente.

● Defina los roles de cada empleado: los colaboradores deben saber cómo comunicarse en sus redes sociales, sus opiniones no tienen que comprometer la reputación corporativa de la empresa.

¡Recuerde! La reputación online debe gestionarse de manera proactiva, nunca hay que esperar a que aparezca una crisis sino realizar un seguimiento y control constante sobre la información que se publica sobre su empresa en Internet. Actualmente, existen herramientas como Hootsuite o TweetDeck que le permiten monitorear sus redes sociales.