Comer saludable no es sinónimo de ingredientes costosos ni de preparaciones complicadas, de hecho, existen diversas opciones que además de permitirte alcanzar un ahorro considerable, te ayudarán a llevar una mejor alimentación.

Lo más importante al momento de cambiar de hábitos alimenticios es que siempre cuentes con el acompañamiento de un especialista para adoptar rutinas equilibradas que proporcionen los nutrientes que tu cuerpo necesita. Por otra parte, si estás interesado en cuidar tu bolsillo, procura revisar las propiedades de los productos antes de fijarte en su marca, así podrás hacer la selección bajo un criterio más acertado.

Así que, haz que tu experiencia en la cocina sea cada vez más agradable con estas sencillas recomendaciones.

1. Prepara tu propia comida: aunque internet es una excelente herramienta de ayuda para encontrar nuevas recetas, debes tener en cuenta que todos los metabolismos funcionan de manera diferente, por ende busca las preparaciones adecuadas para ti.

 Uno de los beneficios principales de convertirte en tu propio chef es que puedes tener un mayor control de grasas, uso de azúcar y sal en tus diferentes comidas. Así, paulatinamente puedes ir eliminando los malos hábitos que tienes en la mesa.

2. Compra al granel: la compra al granel o por peso te permitirá llevar la cantidad exacta de alimento que vas a pagar. Esto quiere decir que, gracias a que no existen precios ni pesos estandarizados, vas a pagar lo que exactamente vas a consumir.

Por otro lado, debido a que la mayoría de productos al granel (como los frutos secos, especias y aceites) no son procesados ni tienen conservantes, no van a resultar perjudiciales para tu salud.

 3. Encuentra ingredientes versátiles: trata de mantener en tu alacena y nevera algunos alimentos que, además de costar poco dinero, son muy saludables y pueden ser empleados en diferentes platos. Algunos ejemplos son las pastas, aguacate, atún, tomate y arroz. ¡Puedes preparar un sinnúmero de recetas con ellos y jamás te vas a aburrir de su sabor!

4. Aprovecha los descuentos y promociones: es muy importante que en el presupuesto mensual que realices, incluyas un porcentaje destinado a los alimentos que vas a comprar para preparar comidas en casa. Así mismo, resulta provechoso que hagas tu mercado en lugares en los que obtengas descuentos considerables en tus compras.

Una buena alternativa pueden ser los pequeños mercados o plazas de mercado locales, puesto que allí puedes encontrar alimentos frescos, de buena calidad y a muy buen precio.

5. Evita las bebidas azucaradas: dejar a un lado las gaseosas, jugos procesados, tés y demás bebidas poco saludables, puede ayudarte a reducir costos en tus gastos mensuales. De la misma manera, puedes evitar comprar paquetes, dulces y alimentos procesados.

Recuerda que en todo este proceso lo más importante es la creatividad que imprimas a cada uno de los platos, por lo tanto no es necesario que sigas todas las recetas al pie de la letra. Encuentra los ingredientes que más te gusten y aprende a comprar de acuerdo con tu presupuesto.