presentamos las cinco tendencias que están redefiniendo el mundo laboral: IA predictiva, liderazgo colectivo y bienestar estratégico para liderar con propósito.
Seguramente te has preguntado cómo mantener la productividad de tu equipo en un entorno donde las dinámicas cambian a diario. La respuesta no está en exigir más horas de trabajo, sino en entender que el verdadero motor de tu organización es el bienestar de tus colaboradores y la agilidad con la que se adaptan a las nuevas tecnologías.
Este 2026 te invita a dejar atrás las estructuras rigurosas para darle paso a un modelo más humano y estratégico. Por eso, Andrés Garzón Lozada, gerente CoE y Operaciones de TH en Compensar, te comparte las cinco tendencias que marcarán tu hoja de ruta este año.
Cinco tendencias que están redefiniendo la gestión del talento
Sigue leyendo y descubre cómo la inteligencia artificial, el liderazgo colectivo y las relaciones de valor pueden transformar tu empresa en un lugar donde todos puedan crecer.
1. El bienestar de los trabajadores ya no será opcional
Para este 2026, el bienestar debe dejar de ser visto como un simple beneficio adicional para convertirse en la esencia de tu estrategia de talento. Según Andrés Garzón, “ante el panorama de la reducción de la jornada laboral y el aumento de los costos, el bienestar es el “caballo de batalla” para mantener la productividad sin asfixiar el presupuesto”.
Cuidar el salario emocional tiene un impacto directo en tus resultados:
- Fidelización que ahorra: la curva de aprendizaje de una persona nueva puede tardar hasta seis meses en los que no se alcanza la productividad total. Retener a tu talento evita este costo oculto y los gastos de capacitación.
- Productividad consciente: un colaborador que se siente cuidado por la empresa genera una inyección de compromiso (engagement) que mantiene el ritmo del negocio sin necesidad de aumentar la planta.
- Seguridad y cultura: reducir la rotación permite que los programas de seguridad y salud en el trabajo se cumplan realmente, evitando que los accidentes laborales se disparen debido a la entrada constante de personal nuevo.
2. IA y People Analytics para optimizar procesos
La tecnología tiene un propósito: liberar el potencial humano. El desafío ya no es solo recolectar datos, sino usarlos para que tu equipo sea más ágil. Según cifras de UBITS, el uso de inteligencia artificial permite reducir hasta en un 60 % los tiempos de contratación, una eficiencia que se traduce en mejores resultados para el negocio.
Andrés Garzón destaca que esta optimización se vive en dos frentes clave:
- De lo transaccional a lo sensible: mediante agentes de IA generativa como “ParC”, las consultas frecuentes de nómina se resuelven 24/7. Esto libera a tu equipo de las tareas repetitivas para que puedan enfocarse en asuntos más determinantes.
- Analítica predictiva: el foco ahora es la “voz del colaborador”. Al integrar todas las fuentes de información, el People Analytics te permite predecir riesgos de rotación en talentos clave y actuar antes de que sea tarde.
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3. Formación y aprendizaje continuo
De acuerdo con Human Factor Consulting invertir en formación es tener trabajadores un 55 % más preparados para adaptarse al cambio
En un entorno donde la inteligencia artificial y las expectativas de los clientes cambian las reglas del juego, la formación es el motor que garantiza que tu empresa no se quede atrás. De acuerdo con Human Factor Consulting, invertir en formación permite tener trabajadores un 55 % más preparados para adaptarse al cambio.
Para Andrés Garzón, este desarrollo se debe abordar desde tres frentes:
- Escuelas de aprendizaje: espacios transversales que fortalecen habilidades en agilidad, innovación y liderazgo, asegurando que la cultura organizacional evolucione al ritmo del mercado.
- Rutas a la medida: a través de evaluaciones de desempeño, se crean planes individuales para potenciar habilidades tanto técnicas como de relacionamiento.
- Desarrollo personal: el aprendizaje va más allá del cargo. Facilitar el acceso a pregrados y posgrados mediante convenios y beneficios educativos es la “cereza del pastel” para motivar y retener al mejor talento.
4. Trabajo colaborativo y estructuras líquidas
En este 2026, el desafío es romper los “silos” tradicionales para adoptar estructuras líquidas donde la colaboración fluya sin barreras. Como explica Andrés Garzón, “fortalecer las relaciones de valor es el pegamento que mantiene unidos a estos equipos”.
Para implementar esta tendencia en tu organización, ten en cuenta estos pilares:
- Relaciones horizontales: tradicionalmente se cree que las personas renuncian por sus líderes, pero los estudios demuestran que el compañerismo es una variable igual de crítica.
- Experiencias compartidas: crear momentos de bienestar y redes de ambiente laboral fortalece el tejido interno, logrando que el colaborador viva una experiencia desde que entra a la empresa hasta que finaliza su ciclo.
5. Liderazgo colectivo
El modelo que exigen las organizaciones es el liderazgo colectivo en cadenas de valor. Esta visión es respaldada por cifras de Deloitte, que señalan que los trabajadores que sienten el apoyo de sus líderes son un 53 % más comprometidos con su organización.
Según Andrés Garzón, para lograr este impacto, el líder moderno debe desarrollar tres capacidades críticas:
- Gestión del cambio: el líder deja de ser un espectador y se convierte en el protagonista que facilita las transformaciones dentro de su propio equipo, sin esperar a que otros lo hagan por él.
- Inteligencia relacional: es la habilidad de construir puentes de confianza con pares de otras áreas. Esto garantiza que los resultados sean colectivos y no fragmentados.
- Visión integral con orientación al valor: un líder integral comprende las interdependencias del negocio y toma decisiones pensando en cómo impactan el ciclo completo de la empresa y la experiencia final del cliente.
El reto para este 2026 es entender que la verdadera ventaja competitiva nace de la coherencia. No sirve de nada implementar tecnología de punta si no hay una base de confianza, ni buscar la productividad si el bienestar no es el cimiento de la operación.
La pregunta ya no es si tu empresa está lista para el cambio, sino cómo empezará a construirlo desde un entorno donde el talento encuentre, más que un trabajo, un lugar para crecer.




