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Historias que inspiran: tres décadas de propósito y servicio


    historias que inspiran

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    Conoce el recorrido de 30 años de propósito, servicio y compromiso, en historias que inspiran y transforman.

    Para Fany Mayden, Compensar ha sido un escenario de crecimiento, aprendizajes, sueños cumplidos y, sobre todo, propósito. Su historia demuestra que, cuando se trabaja con pasión, el tiempo se transforma en experiencias compartidas y aprendizajes que dejan huella.      

    El inicio de un camino profesional

    Fany llegó a Compensar el 1 de mayo de 1995. Comenzó atendiendo taquillas los fines de semana, sin imaginar que ese primer paso marcaría el inicio de una historia de 30 años.      

    Como muchas personas, pensó que sería una etapa transitoria, pero el tiempo y las experiencias la llevaron a consolidar allí su camino profesional. “Jamás pensé quedarme toda una vida acá”, recuerda Fany, al reconocer que cada decisión y aprendizaje a lo largo de estas tres décadas ha valido la pena.      

    Creciendo junto a Compensar

    Administradora de empresas y convencida del valor del trabajo bien hecho, Fany pasó por diferentes equipos hasta llegar al área de Talento Humano, donde ha desarrollado gran parte de su trayectoria profesional durante 27 años. Allí encontró un espacio para aportar, aprender y acompañar procesos que impactan directamente a las personas.

    Sobre ese crecimiento, Fany recuerda: “Cuando llegué a esta área, en 1998, Compensar tenía 1.100 colaboradores. Hoy son cerca de 14.000. El crecimiento ha sido significativo, así como el reto de evolucionar sin perder la esencia del servicio”.      

    Cuando el liderazgo se convierte en propósito

    Uno de los momentos más retadores y significativos de su carrera llegó en 2008, cuando Compensar inició el proyecto para crear la Universidad Compensar. Fany asumió el liderazgo de Talento Humano, con la misión de estructurar procesos, equipos y cultura desde cero.

    No fue solo un ejercicio de organización. Para Fany, liderar este proceso significó creer en el proyecto, construirlo paso a paso y poner siempre a las personas en el centro. “Cuando el liderazgo tiene propósito, los resultados trascienden”, afirma.

    Una vida construida con equilibrio

    Más allá de su rol profesional, Fany se define como una persona profundamente familiar. Hogareña, cercana y orgullosa, es la tía adorada de 10 sobrinos que llenan su vida de historias, risas y recuerdos. Esa conexión con la familia ha sido una fuente constante de equilibrio y motivación a lo largo de su vida.      

    Con la misma emoción con la que habla de ellos, recuerda cómo era Compensar hace 30 años y cómo ha crecido sin perder su vocación de servicio.

    Hoy, a las puertas de su jubilación, Fany mira el futuro con serenidad, sin miedo y con ilusión. Para ella, este no es un final, sino el comienzo de una etapa distinta, más pausada y consciente.

    “Quiero viajar, disfrutar a mis padres mientras los tengo, compartir con ellos y vivir la vida con mayor tranquilidad”, señala con una sonrisa.

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    El valor de servir con propósito

    Con la satisfacción de lo construido, Fany deja un mensaje para quienes ya hacen parte de Compensar y para quienes están llegando: “Trabajen siempre con pasión. Compensar es una empresa que enamora. En todo lo que hacemos pensamos en los afiliados, las familias y las personas, especialmente en quienes más lo necesitan. Servir siempre es la premisa”.

    Desde el primer día, Fany supo que su vida sería transformada. Tres décadas después, lo confirma: “Compensar ha sido una plataforma para crecer, construir historias y transformar vidas”.

    Dale play al video y conoce la historia inspiradora de Fany:

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