Dominar el idioma universal puede cambiar drásticamente tu carrera profesional, tus ingresos, tu forma de hacer amigos y tu visión del mundo.

Al iniciar nuestra vida escolar tenemos el primer contacto con el idioma extranjero más popular en nuestro país y el mundo: el inglés. Algunos niños lo aprenden casi de manera natural mientras que a otros se les dificulta, incluso, al punto de no querer volver saber nada al respecto.

Sin embargo, tener el dominio de un segundo idioma abre muchas oportunidades para estudiar, trabajar, viajar y, en general, adquirir más conocimiento y experiencias. Por esto es necesario incentivar que los niños se relacionen con el inglés desde temprana edad, así lo aprenderán con mayor facilidad y lo harán con gusto, no por obligación.

Un mundo de conocimientos y oportunidades

El inglés es uno de los idiomas más usados en el mundo y son cada vez más las personas que se proponen a dominarlo. Por algo es considerado el idioma de los negocios.

Plantearemos tres escenarios: laboral, educativo y recreativo. En el mundo laboral, quien sabe y maneja a la perfección el inglés puede tener un crecimiento profesional mucho más significativo que aquel que solo habla español.

En el ámbito educativo puede acceder a becas y estudios en el exterior al cumplir con el requisito del segundo idioma, por tanto, no nos limitamos a tener que estudiar en los centros educativos que existen en el país.

Si hablamos de vacaciones y viajes recreativos, saber hablar inglés nos permite desenvolvernos mejor en otro país (así no sea de habla inglesa) y aprender más acerca de su cultura y sus costumbres. ¡Una gran ventaja de dominar el idioma universal!

Aprender inglés de manera lúdica

Los niños son como esponjas, absorben lo que está a su alrededor fácilmente y son capaces de adoptar hábitos y conocimiento con mucha más rapidez que un adulto. Es por esto que entre más joven se es, más fácil es aprender un segundo idioma.

La lúdica y el conocimiento pueden ir de la mano, cuando los niños aprenden en espacios adecuados, cómodos e interesantes para ellos, empezarán a tomarle gusto y será un proceso divertido.

Los cursos y talleres extracurriculares son una excelente forma de lograr que ellos se animen a aprender, además de conocer nuevos amigos y disfrutar de una experiencia fuera del colegio.

Existen múltiples cursos y talleres que ofrecen metodologías dinámicas y semipersonalizadas en la que los niños aprenden jugando. De esta forma, será más fácil que retengan en su memoria lo aprendido y que practiquen el idioma en un entorno natural e interactivo.

Un nuevo idioma que abrirá tu mente

Cuando aprendemos algo nuevo nuestro cerebro se conecta de manera diferente, nuestros ‘circuitos’ están en constante actualización, así que aprender un segundo idioma también nos permite estar abiertos a mayor información, ver el mundo con otros ojos y entender las situaciones desde otra perspectiva.

Si encontramos un libro, un artículo o incluso una película que nos llama la atención, la descartaremos inmediatamente si está en inglés; pero si estamos familiarizados con él y entendemos los fundamentos básicos, no será un impedimento y los disfrutaremos.

Aprender inglés es abrir la puerta de un mundo lleno de conocimiento, nuevas relaciones interpersonales y muchas oportunidades, lo mejor es ingresar a él desde que estamos en nuestra mejor etapa de aprendizaje: la niñez.