Durante casi 67 años, Alimentos Comapan se ha posicionado como la empresa creadora del ‘pan de los colombianos’. Pero, ¿cómo ha logrado mantenerse después de tantos años, a pesar de ser una empresa familiar?

Lo que comenzó en los años 50 como un sueño de dos jóvenes antioqueños, Eugenia Ángel de Vélez y Hernando Vélez, hoy se ha convertido en una industria nacional que ha logrado continuar con su labor luego de cuatro generaciones y ha alcanzado ventas por más de $100.000 millones de pesos a lo largo de un año de trabajo como el 2016.

De acuerdo con uno de los portavoces de la tercera generación de Comapan, Jaime Vélez, “la practicidad, la calidad, el sabor y la facilidad para todas las amas de casa que apenas se adaptaban al ritmo de vida que marcaba aquella época, hizo que el pan tajado se convirtiera en su mejor aliado para complementar y acelerar la elaboración de almuerzos, onces y cenas”.

Desde el nacimiento de la entonces llamada Compañía Manufacturera de Pan S.A. sus directivos se han preocupado por crear productos a la medida de las necesidades y el tamaño de las familias colombianas. Es por esto que la transmisión de valores, de generación en generación, se ha convertido en una tarea fundamental para su perduración durante tantos años.

“Aunque los valores que nos transmitieron nuestros padres y abuelos fueron la honestidad, las ganas de trabajar, la búsqueda de un producto de excelente calidad y tratar de estar a la vanguardia de nuevos procesos de producción; fue su amor por el trabajo, la gente y los colaboradores que nos acompañan, lo que aún nos sigue manteniendo en el radar”, afirma Vélez.

Sobreviviendo a la cuarta generación

La tendencia en el mundo, según Tomás González, titular de la Cátedra de la Empresa Familiar de la Universidad de Valencia, es que tan solo el 3% de las empresas familiares logran sobrevivir a la cuarta generación. Entre muchas razones por la pérdida de valores, la inexistencia de estructuras y estrategias claras, y la incorporación tardía de los jóvenes de la familia a la gestión de la empresa.

Sin embargo y contrario a eso, gracias al trabajo arduo que se ha venido haciendo de la mano de las nuevas generaciones, Comapan ha logrado alcanzar grandes logros y permanecer en el tiempo. Como afirma Jaime Vélez, “con la entrada de Pablo Vélez Valencia a la empresa empezamos la cuarta generación. Los de la tercera, estamos al rededor de los 55 y 60 años, es por esto que la última generación ya tiene que empezar a tomar el curso y las riendas de esta compañía”.

Vélez añadió que “el éxito de pasar de la tercera a la cuarta generación, ha sido un tema de lineamientos claros de trabajo y de disciplina constante”. La evidencia de eso también ha sido el proceso de cambio en el que ha venido trabajando la organización desde finales del 2016.

La renovación de imagen: la tradición y la novedad se unen

Alimentos Comapan, la nueva identidad corporativa de la compañía, decidió cambiar su imagen luego de mantenerse 66 años sin modificación alguna. En este proceso, más allá de encontrar la imagen deseada, el verdadero reto fue llegarle a las nuevas generaciones sin dejar de lado a sus consumidores actuales.

No obstante, el trabajo cuidadoso, la implementación de procesos tecnológicos y de manufactura, los cambios de satélite y la inversión realizada en los últimos seis años, culminaron en una renovación de imagen exitosa que “ha sido bien aceptada por todos los consumidores”, según Vélez.

Con este cambio, su portafolio quedó dividido en varias líneas, de las cuales Comapan sigue siendo la marca tradicional para las categorías de panes, ponqués y galletas. Además, los colores y puntos característicos de siempre continuarán siendo el ícono representativo de su imagen pero con un toque más moderno.

Finalmente, Jaime Vélez culmina afirmando que, a pesar de tener cobertura en el 75% del país, sus proyecciones se enfocan en llevar Comapan a la Costa Atlántica, seguir consolidándose como la marca del pan del sánduche número uno de los colombianos y por último, seguir fortaleciendo su trabajo en el segmento institucional y
gubernamental, para seguir ampliando su mercado.