jóvenes buscando una nueva oportunidad de empleo

En lo que va corrido del año, la Agencia de Empleo y Emprendimiento de Compensar ha ubicado laboralmente a cerca de 9.266 jóvenes.

De acuerdo con un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para las Naciones Unidas, la pandemia ha impactado ampliamente los índices de empleabilidad de jóvenes entre los 18 y los 29 años: una de cada seis (17 por ciento) personas que estaban trabajando antes de la emergencia sanitaria dejaron de hacerlo totalmente, y en el caso de los que continúan contratados, las horas disminuyeron casi una cuarta parte, de manera que dos de cada cinco (el 42 por ciento) encuestados para esta investigación refieren una reducción en sus ingresos, particularmente en el caso de las mujeres. Estos resultados dan cuenta de una problemática que aqueja hoy al mundo entero, con especial énfasis en Latinoamérica, haciéndose cada vez más apremiante la necesidad de sumar esfuerzos público – privados que permitan contribuir a avanzar en la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) pactados por las Naciones Unidas para el 2030, en los numerales “8: Trabajo decente y crecimiento económico” y “11: Reducción de las desigualdades”.

Particularmente, en Colombia, programas y políticas como Jóvenes en Acción, 40.000 primeros empleos y la Ley de Primer Empleo (Ley 1780 de 2016) parecen no ser suficientes para cubrir la gran demanda de esta población, y un reflejo de ello es la protesta social que ha vivido el país durante los últimos meses, cuyo rostro visible son, precisamente, los jóvenes.

No obstante, son muchas las instituciones que constantemente trabajan para contribuir a transformar este panorama, entre ellas, las Agencias de Empleo, creadas hace ocho años en el país, consolidándose durante este tiempo como un importante soporte para la colocación de empleo cualificado, además de brindar capacitación sin costo a los cesantes que estuvieron afiliados al sistema del subsidio familiar y de apoyar a los emprendedores en la materialización de sus ideas de negocio.

En el caso de la Agencia de Empleo y Emprendimiento de Compensar que, desde el 2013, trabaja en la articulación de la oferta con la demanda laboral, beneficiando tanto a los cesantes como a las empresas que requieren talento humano idóneo, Margarita Áñez, directora de la Unidad de Bienestar y Desarrollo Social de la Caja, explica: “En medio de la crisis, nuestra agencia redobló su capacidad adaptando todos los servicios a la modalidad virtual y desarrollando nuevos canales de atención para acompañar a los cesantes en el fortalecimiento de sus competencias y en la búsqueda de empleo. La agencia tiene también programas específicos para mujeres y jóvenes como, por ejemplo, uno que adelantamos en alianza con una empresa de tecnología de talla mundial y que, próximamente, estará disponible para fortalecer las capacidades digitales que tanto requiere el mercado laboral. Asimismo, participamos constantemente en mesas de trabajo con la Alcaldía Mayor de Bogotá, sumando nuestra experiencia en diversos programas que contribuyen a la generación de empleo”.

Y es que, en lo que va corrido del año, la Agencia de Empleo y Emprendimiento de Compensar ha logrado ubicar laboralmente a 9.266 jóvenes, capacitado a 97.488 en competencias como razonamiento abstracto, matemática, redacción de textos, marketing digital, SAP, normas NIIf y NIC, Excel, manipulación de alimentos, PMI, entre otros, y acompañado a 2.946 más en el fortalecimiento de sus emprendimientos, con 998 negocios vigentes y en marcha, los cuales se convierten también en generadores de empleo formal.

Formación en competencias digitales: el gran desafío

La articulación de la oferta formativa con las necesidades del mercado laboral es sin duda un factor clave de cara al mejoramiento de la empleabilidad, lo que ratifica la importancia de estimular la innovación, recalificar la fuerza laboral y facilitar la certificación de competencias, lo que permitirá consolidar la formación profesional de los jóvenes en las empresas de forma coherente con el sector productivo, el cual a su vez podrá generar nuevas plazas derivadas de oportunidades que surjan en campos que antes no se habían explorado y facilitar la transición educación-trabajo, que, según los expertos, debe ser cada vez mucho más integrada.

Dentro de este contexto, la cualificación de competencias digitales cobra gran relevancia para el desarrollo económico y productivo de los próximos años, alrededor del mundo, tal como lo evidencia la iniciativa “Digital Competence Framework” o DigComp22, liderada por la Unión Europea, en el marco de su política de desarrollo, referenciando cinco dimensiones fundamentales, que incluyen: administración de la información en entornos digitales, creación y promoción de contenidos, ciberseguridad y protección de identidad digital, solución de problemas y economía digital, lo que hace necesario la formación en ‘Big Data’, programación, marketing digital, inteligencia artificial, administración e integración de ‘clouds’ y ‘block chain’.

Un papel articulador, formador y transformador

Las cajas de compensación familiar en Colombia cumplen cada vez un rol más relevante de cara a facilitar la formación tanto de poblaciones vulnerables, como de trabajadores activos, en perfiles que hoy necesitan las empresas afiliadas al sistema, ahora amparadas en el Decreto 689 del 24 de junio de 2021 del Ministerio del Trabajo, el cual les abre la posibilidad de que construyan programas de capacitación y formación para sus empresas afiliadas, con recursos del Fondo de Solidaridad de Fomento al Empleo y Protección al Cesante (Fosfec), que impactaría de manera positiva tanto a la población cesante como a los trabajadores activos y demás beneficiarios.

“Este beneficio va directamente a las empresas afiliadas, quienes son las que informan a las Cajas de Compensación qué les hace falta para incrementar su productividad y fortalecer el recurso humano en áreas como innovación y transformación digital. Uno de los principales problemas en el país es que la oferta laboral y la demanda no se están encontrando, porque no estamos formando en las habilidades y competencias que se necesitan. Con este decreto, desde el Sistema de Compensación Familiar, impulsaremos la reactivación económica al formar talento humano a partir de las necesidades regionales que requiere el sector productivo”, sostuvo Adriana Guillén, presidenta de Asocajas.

De esta manera, las cajas esperan responder de una mejor manera a las necesidades sociales y económicas de cada región, brindar las mismas oportunidades para los beneficiarios del sistema y proteger la clase media vulnerable, que puede caer en condición de cesante, aportando así a la reactivación económica y generación de empleo formal.

“Con programas del Fosfec, las Cajas de Compensación podrán subsanar deficiencias en el recurso humano de las empresas y con un trabajo en equipo con sus afiliados y en alianza con entidades gubernamentales, se logrará un mayor impacto en las cifras de desempleo”, añadió Guillén.

De esta manera, las Cajas de Compensar Familiar y particularmente Compensar, ratifican su compromiso de seguir trabajando de la mano del sector productivo, la academia, el gobierno y aliados de talla mundial para impulsar la redefinición de la dinámica del trabajo y la adaptación a las nuevas condiciones que ha traído consigo la pandemia, lo cual, sin duda, les permitirá a los jóvenes explotar todas sus capacidades y potencialidades, de modo que las oportunidades sean más accesibles, dignas y equitativas para todos, seguros de que el trabajo y la formación son la clave para un desarrollo sostenible que encamine al país a alcanzar una real y duradera prosperidad colectiva.


Más información en: https://corporativo.compensar.com/agencia-empleo