Mujer mirando hacia la ventana pensando en cómo adaptarse al cambio

Vivimos en tiempos inciertos en los que reina la ansiedad por el futuro. Por ello, ¿cómo aprender a ver el lado positivo del cambio? ¿Cómo adaptarnos sintiendo que ganamos y no que perdemos todo? Conoce las respuestas a continuación. 

En la actualidad es comprensible sentirse triste por la alteración de las rutinas, la pérdida de vida social o el hecho de abandonar espacios que eran frecuentes para cada uno. Sin embargo, es importante cambiar la perspectiva y ver estos cambios como oportunidades para redescubrir talentos y salir de la zona de confort.

Según la psicóloga Carolina Guzmán, experta en desarrollo humano, “no estamos educados para modificar las costumbres de manera voluntaria y sin tener el control. Por eso, tener que vivir una situación repentina con un grado alto de incertidumbre genera preguntas sobre ¿qué va a pasar con nosotros?. Pero para tratar de asimilarlo se requiere de esperanza y confianza para potencializar nuestras habilidades y capacidades”. 

Y justo por eso, el primer camino a seguir para reconectarnos con un proyecto de vida que reúna toda la fuerza de unión familiar, es realizando acciones que no lastimen a los otros y “lograr comunicarnos desde un lugar diferente que comprometa la forma voluntaria, para cuidar nuestra salud mental, emocional y física, y la forma obligatoria, para proteger nuestra humanidad como especie” asegura Guzmán. 

Pero ¿cómo cambiar los pensamientos negativos y redirigir la comunicación hacia lo positivo? Según Carolina Guzmán, “todo empieza por revisar esta nueva normalidad como un asunto de oportunidades placenteras. Es momento de madurar, fortalecer y cultivar los vínculos cercanos, y también para reflexionar acerca de la solidaridad, la calidad del uso del tiempo y comprender la fragilidad de nuestra única existencia”. 

Consejos para reencaminar nuestra vida:

Para generar ese cambio de perspectiva y para sacar lo mejor de nosotros es necesario seguir los consejos que Carolina Guzmán nos comparte para convertir la incertidumbre en oportunidades para crecer y mostrar lo mejor de cada uno:

  1. Encuentra un concepto propio de ti mismo: toma una hoja de papel y escribe en ella una breve historia de tu vida donde hables de tu niñez, las personas que te han marcado y todas las vivencias que consideras inolvidables. A la par de estos relatos, trata de responder a la pregunta ¿quién eres?
  2. Define cuál es la vida que sueñas: si hoy te preguntaran ¿qué creencias tiene la vida que anhelas? O ¿Cómo te imaginas la vida a partir de ahora? ¿Sabrías qué responder? Por eso, en otra hoja de papel trata de darle respuesta a estas preguntas y reflexiona acerca de la vida que sueñas. 
  3. Llénate de motivos: ¿A quién le dedicas ese nuevo estilo de vida? ¿A qué personas te gustaría dedicarle estos nuevos logros? Llénate de motivos para crear un nuevo proyecto de vida. 
  4. Escribe una frase que te acompañe y represente: para que ese nuevo proyecto de vida se haga realidad es necesario que tengas claro qué es lo que quieres lograr y cómo quieres empezar a vivir la vida. Por eso, piensa en un lema que te acompañe y te llene de fortaleza cada vez que lo leas. 

Luego de terminar este ejercicio, descubrirás que, aunque las pérdidas sean inevitables, pues siempre llegan sin previo aviso, son una oportunidad para replantear tu proyecto de vida. Por ello, es momento que le des un nuevo significado a la palabra pérdida y la transformes en ganancia, transformación u oportunidad. Así que, un buen paso para comenzar esa transformación es atreviéndote a hacer, por ejemplo un curso que te lleve a salir de tu zona de confort y por consiguiente a potencializar tus capacidades o a desarrollar unas nuevas.

Entonces, te invitamos a seguir este consejo de Carolina Guzmán “no te resistas a los cambios grandes que te recuerdan la responsabilidad de tu propia aventura”. 

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