Conoce la historia de Felipe, un publicista que logró reinventar su oficio al encontrar su verdadera vocación: sorprender al mundo haciendo magia.

Felipe Costa Salamanca, más conocido como “Pollo”, es un bogotano de 34 años que desde los 14 hace malabares. Junto a Cirilí, su monociclo y alma gemela, descubrió su gran pasión por la comunicación y por cautivar audiencias con el poder de un gran mensaje. Decidió entonces estudiar comunicación social con énfasis en publicidad con la expectativa de algún día poder crear grandes campañas para las principales agencias y medios del país.

Sin embargo, en 2006, y luego de haber terminado su carrera, se dio cuenta de que necesitaba más herramientas para realmente interactuar y poder comunicarse  con el mundo. Mientras las buscaba descubrió que tenía un as bajo la manga: LA MAGIA.

¡Quiero ser mago!

Aunque a muchos les parecía una locura dejar de lado la profesión y empezar de cero en un oficio tan poco tradicional como la magia, Felipe decidió, con el apoyo incondicional de su madre, hacer de esta su nuevo vehículo de comunicación.

Pero él no quería ser un mago de tiempos libres, quería dedicarse a ello de sol a sol así que empezó a capacitarse en la Escuela de Artes Mágicas en Bogotá y a trabajar para sus primeros clientes: los niños. A través de la interacción con ellos reafirmó que este era su propósito de vida y se dedicó a ello durante los siguientes 10 años.

Hay una frase popular en el mundo del circo y el entretenimiento que cita que “el mago se oculta detrás del objeto”, esto implica que, sin el uso de objetos físicos, el mago es incapaz de dar un espectáculo. Con el propósito de no caer en esto, Felipe emprendió un viaje para redescubrir el mundo y encontrar en nuevas culturas y personas su valor agregado como ilusionista.

Empezó en New York, allí trabajó para el ‘Circus of the Kids’ y estudió Clown y malabarismo en New York Circus Arts. En los años siguientes estuvo también en:

● Buenos Aires

Paris

● Madrid

● Cádiz (España)

● Roma

● Colonia (Alemania)

En estos lugares realizó múltiples espectáculos e hizo estudios en magia, teatro, comedia y burlesque. En 2015 hizo su última parada en Barcelona, ciudad en la que desarrolló un master en creatividad para así terminar de definirse como artista polifacético: publicista, mago, malabarista y clown.

Con una maleta llena de recuerdos, aprendizajes, nuevos idiomas y amigos, Felipe se transformó en Pollo-Poulet. En poco tiempo logró posicionarse en Colombia y otros países como un mago que hace felices a lo niños pero que también logra impactar a los adultos y a las empresas.

Viajar le ha permitido repensar su aporte al mundo y por eso ahora para cada uno de sus show diseña un propósito y un mensaje específico que su público pueda llevarse consigo.

Empresas como Nokia, Google, Coca-Cola, L’oréal e incluso las Naciones Unidas y la Universidad de la Sorbona (París) han logrado transformar aspectos de su cultura corporativa o transmitir a sus clientes mensajes clave por medio de la obra de Felipe. Una increíble estrategia que une la magia y el espectáculo con lo que él había aprendido inicialmente: ¡la publicidad!

El emprendedor empedernido

En un mundo tan competitivo en el que cada vez es más difícil sobresalir, es inevitable hacerse una pregunta ante este tipo de historias: ¿cómo lo hizo?

Si hoy te debates entre seguir en un trabajo que no disfrutas y emprender un nuevo rumbo hacia lo desconocido, Pollo tiene 3 recomendaciones para ti:

 Define un objetivo: así cómo él un día decidió que quería ser mago, es importantes que antes que cualquier cosa, definas qué quieres ser.

Investiga mucho: Una vez sepas que quieres hacer, investiga al respecto y empieza a definir la hoja de ruta que te llevará a ser esa mejor versión de ti mismo.

● Busca apoyo: Felipe no hubiera logrado estar donde está hoy si su mamá no hubiera creído en él. Así que es importante que no emprendas el camino solo sino que tengas a alguien que esté dispuesto a levantarte los brazos cuando estés cansado. ¡No olvides devolver lo que recibiste a alguien que esté empezando el camino que tú ya recorriste! Para Pollo, la clave para emprender y tener éxito está en tomar decisiones y asumir las consecuencias que esto implique. En 2006, cuando decidió ser mago, lo hizo sabiendo que estaba eligiendo una nueva ruta, un nuevo destino y que no había marcha atrás.

“Nunca hay un momento perfecto para cumplir los sueños, siempre habrán excusas para justificar que no estamos listos. Si no es hoy, ¿entonces cuando?”

Para él emprender es como tener un hijo, es algo que siempre irá contigo y que no puedes simplemente abandonar porque estás cansado, te aburriste o no era lo que esperabas. Descubrir para qué estamos hechos es una revelación, así que trabajar por los sueños debe ser algo que nos fascine y que hagamos de forma incansable, 24/7.