Conoce la historia de dos mujeres que a pesar de las adversidades han sabido salir adelante con la ayuda de Compensar y que seguro nos sirven de inspiración para los momentos complejos que vivimos todos.

Daniela Salgado y Jennifer Martínez son dos mujeres colombianas que han tenido que pasar por grandes pruebas que les han demostrado la fortaleza, la persistencia y el optimismo con el que las mujeres deben superar los obstáculos que se presentan en la vida. Conoce sus historias a continuación. 

Historia de vida de Daniela Salgado 


Daniela Salgado es una mujer que comenzó a patinar desde muy temprana edad junto a su hermana menor. Gracias al patinaje, su más grande pasión, ha aprendido lo que es la fuerza, la tenacidad y el carácter con el que se debe enfrentar la vida. 

La gran motivación de Daniela es su hermana, quien no pudo seguir sus mismos pasos en el patinaje debido a algunas crisis de salud que la llevaron a ser hospitalizada en varias ocasiones. 

Sin embargo, Daniela no se ha dejado vencer por estos obstáculos. En cambio, ha entrenado muy duro para convertirse en una gran deportista. Prueba de esto, es que ha participado en competencias internacionales como el Mundial de Patinaje en Barcelona, España.

Daniela es profesional de intervención social y trabaja en Compensar, en el programa de Desarrollo Social Comunitario. Según ella, Compensar siempre ha sido su pilar para cumplir todos sus sueños, ya que sin el apoyo de su equipo y de sus jefes ella no habría podido viajar y mostrar todo su potencial como patinadora. 

En la actualidad, sigue entregada al patinaje, a su trabajo y a compartir con más mujeres la importancia de eliminar las cadenas, superar todos los límites, enfrentar las inseguridades y esos temores que no están en el interior de los seres humanos sino que han sido generados a lo largo del tiempo. 

Historia de vida de Jennifer Martínez

Jennifer Martínez es una mujer que se convirtió en madre a los 17 años, una prueba difícil de afrontar no solo por la responsabilidad que debía asumir sino por los cuestionamientos de las demás personas.

Cuestionamientos que la llevaron a caer en una fuerte depresión que la llevó a un largo tratamiento con psicólogos y psiquiatras, pero que también le demostró el carácter y la tenacidad de la que estaba hecha. 

Para Jennifer siempre ha sido primordial el estudio. Por ello, después de tener a su hijo terminó su bachillerato y realizó un técnico en el Centro de Formación Integral San Camilo Juan Rey donde hizo un técnico de asistencia administrativa. 

Sin embargo, para Jennifer el reto más grande de su vida estaba por llegar justo cuando terminó sus estudios, ya que el lote en el que vivía con su familia en Usme se vio fuertemente afectado por las lluvias. 

Aún así, en ese mal momento por el que estaba pasando, llegó un aliado que se encargó de comprar los predios en el que vivía y que, con lo obtenido con la venta y un subsidio, le ayudó a tener una vivienda digna y en un sitio seguro: Hogares Soacha. 

Según Jennifer, Compensar siempre le dio la mano, ya que así no tuviera vida crediticia, ellos la ayudaron a obtener su apartamento, el que considera su segunda felicidad más grande después de su hijo. 

Ahora, Jennifer busca ser una inspiración y referente para aquellas mujeres que sienten que hay obstáculos insuperables en la vida, porque ella es la imagen de la mujer con talante y resiliencia que a pesar de los problemas ha logrado a su corta edad tener una familia llena de amor e independencia. 

*Nota elaborada unos días antes antes de la declaratoria de emergencia sanitaria: COVID-19.