Mujer ahorrando

Cuando se trata de ahorro, los bancos continúan siendo la principal opción para los colombianos. Sin embargo, existen otras alternativas que, dependiendo de tus intereses, cumplen con el mismo propósito.

Es por esto que a continuación encontrarás una guía práctica para comprender las diferencias entre las cooperativas, una de las alternativas más asequibles; y los bancos, la opción más conocida.

1. El principio de propiedad es la principal diferencia entre el sector financiero y el cooperativo. El primero, pertenece a sus accionistas y los votos en la toma de decisiones están directamente relacionados al número de acciones que cada uno posee. Es decir que, entre más acciones, más votos tendrán.

En cuanto al cooperativo, los dueños son sus asociados o miembros, lo que significa que sin importar la cantidad de sus aportes, cada persona tiene injerencia y equivale a un voto.

2. Las utilidades o excedentes son otro punto diferencial. De acuerdo con la Asociación gremial financiera colombiana, Asobancaria, “en un establecimiento bancario las utilidades se reparten entre los accionistas según la decisión de las asambleas o juntas de accionistas”.

A diferencia de las cooperativas, que regidas por la ley 79 de 1988 y por su naturaleza soportada en la economía colaborativa, “los excedentes se destinan a crear y mantener una reserva de protección de los aportes sociales; un fondo de educación y otro de solidaridad”, como afirma la Asociación.

3. En caso de que busques rentabilidad durante tu ahorro, una cooperativa puede ser una buena opción porque en las tasas de remuneración de ahorro te ofrecen entre el 1% y 5% E.A. Además, en la mayoría de estas entidades no cobran cuotas administrativas o de manejo de productos.

Por su parte, los bancos ofrecen productos como: las cuentas remuneradas, los depósitos a plazos fijos y los fondos de inversión.

4. De acuerdo con Stillman De Aza Duarte, gerente general de la entidad cooperativa Unimos, la retribución a los valores que se ahorran en los bancos muy rara vez pasan de un 1% efectivo anual. Mientras que en el sector cooperativo, tienen tasas más altas que pueden alcanzar 4 veces la retribución de los bancos.

5. Finalmente, tanto en los bancos como en las cooperativas es necesario adquirir algún producto para obtener sus beneficios. En ambos, existe una amplia variedad de servicios financieros para ahorrar, solicitar créditos y hacer depósitos.

No pongas en riesgo tu patrimonio y ahorra en entidades vigiladas por la Superintendencia de la Economía Solidaria. Así, además de garantizar que cumplan con los lineamientos de transparencia y protección al consumidor, cuidan tu dinero de pérdidas o fraudes.

Asimismo, ten en cuenta que el hecho de no tener el dinero a la mano te facilitará el cumplimiento de tus metas financieras a corto, mediano y largo plazo.