Chica trabaja remotamente en su computadora.

La pandemia ha marcado un antes y un después muy drástico en el curso que llevábamos en los últimos años. Trajo consigo muchos cambios, miedo e incertidumbre pero a la vez, ha sido un motor para muchas personas en diferentes aspectos, uno de ellos la creación de emprendimientos. Conoce las historias de personas valientes que decidieron emprender y reinventarse durante esta época.

Arriesgarse y empezar una marca durante una pandemia

Parece un poco arriesgado, ¿verdad? Pero en la Kvell hablamos con Abelardo Peña,  Paola Rodríguez y Lina García fundadores y responsables del área comercial de la empresa Kvell. Un emprendimiento que presta asesorías en todo lo relacionado con el comercio exterior, es decir, agenciamiento aduanero, de carga, importaciones y todo lo ligado a la cadena logística.

Ahora, ¿crees que emprender en una pandemia es imposible? Paola Rodríguez de Kvell, nos dice algo muy interesante al respecto: “Todo en la vida es posible, lo importante es que nosotros y cada persona que decida hacerlo tenga claro que para poder emprender en pandemia o en cualquier momento en el que esté la sociedad, se deben tener claros dos objetivos:

  1. Encontrar una buena oportunidad de negocio.
  2. Tener la motivación para sacar adelante el proyecto. No va a ser fácil pero con trabajo y el esfuerzo de cada uno de los integrantes del proyecto se puede lograr.

“Para empezar nuestra empresa elegimos el color verde que representa la esperanza y la paz. Además es un color que brinda confianza a las personas y que nos representa como emprendimiento”.  

Lina garcía de KVELL

La unión hace la fuerza

A partir de un momento clave nace Kvell, donde muchos vieron un momento de crisis, ellos vieron la oportunidad y nos cuentan un poco al respecto:

“Nosotros trabajábamos en otra empresa que desafortunadamente cerró por motivos de la pandemia y algo que nos impulsó a emprender fue justamente identificar la oportunidad de negocio que estaba dejando en ese momento la empresa donde trabajamos juntos. Por ello, decidimos unir fuerzas, de acuerdo a nuestra experiencia, el conocimiento y los recursos valiosos que impulsarían a nuestra empresa.  Y así fue como empezamos y tomamos la decisión de emprender en medio de la pandemia. Nuestra amplia experiencia nos dio credibilidad y confianza con nuestros clientes para crear alianzas estratégicas a lo largo del país.

Nos consolidamos ante Cámara y Comercio desde el 01 de noviembre de 2020 pero empezamos a trabajar desde el 01 de diciembre y nuestra misión es llegar a ser una empresa de tecnología que solucione y aporte a todas las operaciones de comercio exterior de nuestros clientes. Vemos a los niños como nuestros clientes potenciales ya que ellos son los que impulsan la sociedad y tanto ellos como nosotros, los jóvenes somos nativos digitales. Queremos llegar a ser pioneros en todos los avances tecnológicos para  brindar un servicio de calidad y cumplir esta visión que tenemos para nuestra empresa.” Afirman Paola Rodríguez y Abelardo Peña.

Reinventarse: un gran logro en medio de la crisis

La Suculentería Bogotá es un emprendimiento de dos mujeres que siempre han tenido una gran pasión por las plantas, Carolina Piedrahita y Jenny Miranda quienes hoy nos comparten su historia de creación y reinvención en medio de la pandemia.

“Siempre hemos estado vinculadas a las plantas, aunque cada una de una manera muy diferente. Jenny desde la parte un poco más intuitiva y sanadora y a mí siempre me han gustado desde la parte taxonómica, desde la parte del cuidado y de cómo funciona cada una de las plantas. Entonces decidimos llevar esta pasión que nos une primero entre la gente más cercana como amigos, familia y personas con las que trabajamos que empezaron a interesarse por los arreglos florales que hacíamos y poco a poco empezó este negocio”.

Nuestro emprendimiento lleva alrededor de 5 a 6 años y durante la pandemia ha tenido una reinvención muy inesperada debido a que las personas empezaron a conectarse con el lugar en el que estaban, con su hogar y quisieron empezar a llenar el ambiente con plantas.

De repente la gente empezó a ver más nuestros videos, a restablecer la conexión que habían olvidado con las plantas y de esa forma empezamos a ver reflejado esto en el espacio energético de La Suculentería y nuestra marca logró reconectarlos con eso que tanto buscaban. Además, de la mano de todo este proceso, llegaron las ventas a través de nuestras redes sociales y todos aquellos que querían compartir conocimientos sobre las plantas.

Como La Suculentería existen muchos negocios que se vieron potenciados por la pandemia y es importante saber cómo reconocer una oportunidad cuando toca nuestra puerta.

Respecto a esto Carolina y Jenny responden: “ Para nosotras fue incierto, igual que para todo el mundo, pues no sabíamos lo que venía, especialmente porque la gente dejó de invertir en productos que no eran de primera necesidad y por esto, lo demás pasó a un segundo plano. Entonces pensamos ¿ahora qué va a pasar? Y hubo un momento en el que conocimos esa parte de las personas que buscaba algo de estabilidad, de tranquilidad y de desestresarse en medio de esta época tan difícil y fue precisamente por medio de las plantas. Afortunadamente también hay otro aspecto y es que cuando se tiene la misión y la visión de tu marca tan definida, entonces eso te hace ser imparable. Cambiaron las condiciones del juego pero la intención de servir seguía estando ahí y fue solo cuestión de volver al origen y definir las nuevas reglas de juego tratando de ser flexibles y adaptándonos a un nuevo entorno. Algo que nos sirvió mucho fue que nosotras ya teníamos una presencia grande en redes sociales y como la gente se volcó hacia lo digital, eso nos benefició para expandir el mensaje y llegar a más personas.

La virtualidad como nuevo motor del negocio

Como marca, La Suculentería (@lasuculenteriabogota) dictaba talleres presenciales para todos esos amantes de las plantas. Y pronto este segmento del negocio se vio afectado por las medidas del distanciamiento social ya que es una forma de evitar y prevenir los contagios. Por ello, casi que obligatoriamente la digitalización se volvió una necesidad para muchas empresas. “Nosotras teníamos en mente hacer nuestros talleres virtuales y digitalizar mucho el conocimiento que tenemos, pero la decisión final se dio por todo el tema de la pandemia y el recibimiento que tuvimos fue muy bueno pues ha fortalecido el lazo con los clientes que nos siguen, además de conectar con otras personas en diferentes países,” afirma Carolina Piedrahita.

Son tantas las etapas por las que pasa un emprendedor en todos los años en los que ha trabajado en su negocio, desde la importancia del capital como momentos de desánimo y temor por el futuro. Sin embargo, La Suculentería nos deja este ejemplo de reconexión, reinvención y aprendizaje como marca y es que a pesar de la dificultad siempre será esencial volver a nuestros orígenes y buscar la paz, la tranquilidad y el amor por lo que hacemos.

Como ves, ¡en tiempos de crisis, surgen las mejores ideas! Por eso ingresa a la ruta de emprendimiento de Compensar  para mejorar tus habilidades profesionales y así emprender con tu propio negocio.