Tomarse un año sabático es la mejor forma para crecer profesional y personalmente. Sin embargo, se debe planear con anticipación. Te contamos cómo ahorrar para tu año sabático.

Un año sabático no significa descansar, al contrario, es un tiempo que se aprovecha para lograr un objetivo: aprender un nuevo idioma, hacer una maestría o un voluntariado. De hecho, es importante conocer que este término en la lengua inglesa se denomina gap year, que significa rellenar un hueco (gap) con experiencias y aprendizajes.  

Por eso, se debe planear con anticipación, por lo menos uno o dos años antes, para contar con los recursos suficientes y sacarle provecho a ese año que transformará tu vida. De acuerdo con Andrés Morales, director de Ikenga, empresa de transformación financiera personal, “cuando no se establece un ahorro ni se definen fechas, las metas tienden a postergarse. Por ello, es importante hacer una planificación, de lo contrario no podrás hacer tu gap year”. 

Pero, ¿cómo financiarlo? Andrés Morales te da las claves para ahorrar y aterrizar tu sueño. 

¿Cómo planear financieramente un año sabático? 

De igual forma, recuerda planear tu regreso uno o dos meses antes. Con esto podrás actualizar tu hoja de vida, comenzar a aplicar a ofertas laborales o definir los recursos que necesitas para emprender. 

Un año sabático es la mejor inversión que puedes hacer. Sin embargo, no es una decisión que se deba tomar a la ligera, debes planearla con anticipación para aprovechar al máximo esos doce meses. Recuerda que lo puedes hacer a cualquier edad. ¡Anímate!