mujer comprando mediante inteligencia artificial

La pandemia ha generado una de las peores caídas de la economía mundial, debido a esto se ha transformado la forma en cómo compramos y consumimos. A continuación te contamos cuál es el futuro del consumidor en la nueva normalidad.

De acuerdo con un reciente estudio de la firma y consultora EY Colombia, “en la primera etapa de la crisis,  se evidenció que existen cuatro segmentos de comportamiento en los consumidores,  distribuidos por un 27 %  que está recortando gastos; un 11 % prefiere quedarse en casa y pedir a domicilio; un 35% guarda sus recursos porque le preocupa los efectos de la pandemia a largo plazo;  y por último, un 26 % que no ha cambiado sus hábitos de consumo a causa del Covid-19”.

No obstante, y como señaló Camilo Herrera, fundador de RADDAR Consumer Knowledge Group en la conferencia: El futuro del consumo y del consumidor “a raíz del aislamiento se forjó la tendencia: “la reconquista del hogar”,  las personas empezaron a comprar  y consumir desde sus casas, pero tan pronto como se dio el regresó a las calles se frenaron los domicilios y las compras por internet”.

Y es que en este punto, el experto señala que es importante recalcar que “en América Latina el 70 % de los domicilios se hacen telefónicamente”. Además, su cobro puede desmotivar a las personas a realizar este tipo de pedido.

Por lo tanto, si se mira con detenimiento, en el fondo no hubo un cambio radical “pues las cosas están volviendo a ser como a finales del 2019, solo que se presenta un pequeño ajuste en la canasta de los gastos, limitación temporal para socializar y un serio problema económico”, señala Herrera en su más reciente columna para el medio P&M.

Sin embargo, la firma y consultora EY Colombia estima que, “habrá nuevos patrones de consumo en los cuales se espera una mayor conciencia sobre la asignación del gasto, pues el consumidor será más responsable con lo que compra y estará más pendiente a los precios”.

Por lo tanto, lo que señalan expertos como Camilo Herrrera “es que estamos  frente a una tendencia de mayor reuso de productos, mayor selección de marcas blancas, aquellas que tienen un precio inferior, para reducir el gasto en ciertas categorías y redefinición de los elementos en el hogar, pues entendimos que tenemos muchas cosas que no usamos”.

Esto es lo que hasta el momento puede marcar el futuro del consumidor, pues se estima que la recuperación del gasto del hogar en el comercio tardará en recuperarse alrededor de 24 meses.