No hay duda que cuando una pareja se casa lo hace creyendo que es para toda la vida, sin embargo, hay matrimonios que llegan a su fin, generando que cada vez más existan padres solteros que asumen la crianza y el cuidado de sus hijos. Por esta razón, la custodia compartida se convierte en la mejor opción para que el niño mantenga un contacto continuo con sus progenitores.

Según el Censo Nacional de Población y Vivienda 2018 “en Colombia el 45 % de los hogares son monoparentales, familia constituida por un solo adulto, de estos, el 7 % esta compuesto por hombres cabeza de hogar”, cifra que demuestra que el número de papás solteros ha aumentado.

No obstante, los padres solteros se enfrentan a mayores limitaciones y muchas veces son aislados de sus hijos, esto se genera porque la sociedad colombiana todavía prevalece el modelo tradicional de familia nuclear, desconociendo que actualmente existen hogares monoparentales, en los que padres y madres deben aprender a compartir la custodia de sus hijos.

Precisamente, este es el caso de Edison Salazar Bonilla, coordinador general de la Fundación Padres por Siempre, quien después de divorciarse asumió el cuidado de su hija. Sin embargo, durante el proceso de custodia, evidenció que el rol de los padres en la familia no es percibido tan fundamental como el de la madre. Frente a esto, Edison Salazar enfatiza que, “se necesita un cambio de pensamiento para entender que el niño necesita la figura del padre y la madre para desarrollarse bien”.

Por ello, los derechos de los niños son los que prevalecen, así lo sentencia la Ley de Infancia y Adolescencia, la cual establece que los menores de edad tienen derecho a recibir el cuidado de sus dos padres. En ese sentido, la custodia compartida es la mejor opción para asegurar el bienestar de los niños.

¿Qué es una custodia compartida?

La custodia compartida se da cuando hay una separación matrimonial o separación de cuerpos, es la tenencia física y cuidado personal que ejercen ambos progenitores. Esta fue determinada por la Corte Suprema de Justicia a través de la sentencia 12085 de 2018, la cual establece que, “debe privilegiarse la vida familiar, el apoyo y el amor necesario para el crecimiento del niño, así como la posibilidad de disfrutar de la presencia de ambos padres”. Esto con el fin de garantizar la estabilidad del menor y evitar la discriminación de género.

Requisitos de la custodia compartida

Los padres deben demostrar:

  • Viven en condiciones óptimas.
  • Le garantizarán al menor una buena calidad de vida.
  • Comprobar un correcto desarrollo psicológico
  • Que el menor manifieste que quiere vivir con alguno de sus progenitores.

Sin duda, esto demuestra que los tipos de familia han cambiado a lo largo de los años. No obstante, como asegura Edison Salazar, “lo importante es pensar en el menor de edad porque si bien una pareja termina una relación esto no quiere decir que el rol de padre también, al contrario, la paternidad permanece en el tiempo”.

Por eso, son los padres quienes deben preservar los vínculos familiares del niño, permitiéndole así vivir en un hogar lleno de armonía, felicidad y valores en el que pueda tener espacios en los que él se sienta cómodo para compartir con sus padres.