Colaborador de una empresa enojado y pesimista

El problema de la negatividad y el pesimismo es que puede llegar a ser contagioso, generando que el clima organizacional de cualquier equipo de trabajo se vea afectado. ¿Cómo manejar al pesimista del equipo? Sigue estos consejos de Patricia Pérez, directora de Recursos Humanos en Fincomercio.

Todas las personas en algún momento de su vida se han llenado de pensamientos negativos generando que perciban determinada situación desde una perspectiva pesimista, en la que no encuentran una solución sino quejas y frustraciones.

De acuerdo con Patricia Pérez, directora de Recursos Humanos en Fincomercio “el pesimismo es una actitud del ser humano en la que interpreta la vida y las situaciones de una forma negativa, generando que su primera perspectiva sea predecir lo peor”.

Esto genera una desventaja para los equipos de trabajo y para la misma empresa, porque  se encuentran en un entorno volátil en el que constantemente debe enfrentar desafíos y retos. Por ende, si un colaborador tiende a ser pesimista, se resistirá a presentar o adaptarse a nuevas ideas.

Pero, ¿cómo reconocer a una persona pesimista? Patricia Pérez señala que, estas personas suelen tener comportamientos como: “juzgar al otro de forma inadecuada, realizar interpretaciones erradas de una situación o entorno, porque la mayoría de veces no esperan cosas buenas. Por lo tanto su tolerancia a la frustración es alta y ante los cambios son los primeros que van a rechazarlos”.

¿Cómo tratar con una persona pesimista?

Es un hecho que el mundo laboral exige cocrear para lograr objetivos comunes, generando que sea clave aprender a interactuar con este tipo de personas. Por ende, Patricia Pérez recomienda:

No te contagies con esa actitud.  Es importante que trabajes en ti y que tengas claro quién eres. Esto te ayudará a ser más fuerte frente a comentarios negativos y a no tomar todo personal.

Habla con esa persona y hazle saber el tipo de actitud que está teniendo, pues al igual que cualquier otro tipo de personalidad muchas veces no somos conscientes de lo que somos y generamos.

Comprende al otro. Es importante ser empático y mostrarle a esa persona otros caminos, de tal forma que él o ella se sientan valorados y  aumenten su seguridad para ver distintas situaciones desde otra perspectiva.

Cabe resaltar que tampoco hay que ver el pesimismo como algo malo, pues en ocasiones puede funcionar para anticiparse a escenarios complejos generando que se convierta en un impulso para lograr los objetivos, “impregnando así una necesidad de ver todo en positivo por parte del equipo, lo cual favorece en mayor escala”, concluye Patricia Pérez.

Sin duda, lidiar con una persona pesimista puede llegar a ser complejo, sin embargo siguiendo estos sencillos consejos, ayudarás a que el pesimista del equipo pueda darse cuenta de su actitud y comenzar a trabajar en ello,  consiguiendo un mejor clima laboral.