Colaboración y voluntariado empresarial

El voluntariado corporativo suele ser una de las iniciativas más comunes en las empresas para fomentar el bienestar y fortalecer su cultura organizacional. Sin embargo, vale la pena preguntarse, ¿cómo se benefician los colaboradores de estas actividades? y ¿cómo contribuyen a su felicidad? 

Es común que las empresas cumplan con una política de responsabilidad social corporativa, pero en muchas ocasiones los empleados no la conocen del todo o no se sienten identificados. Es por esto que muchas organizaciones están apostando por el voluntariado corporativo.

La propuesta pasa por una donación de habilidades, en lugar de un aporte monetario. La idea es que los colaboradores de la empresa trabajen en equipo para facilitar el desarrollo de una comunidad necesitada a través de la educación.

Para Oskar Muñoz, Director de Alianzas de la Fundación América Solidaria, los beneficios de esta práctica son varios. En primera medida, “es una manera de hacer que los empleados se sientan parte de la estrategia de responsabilidad social de la compañía”.

También asegura que, “se refuerzan las capacidades de trabajo en equipo y liderazgo de los trabajadores, ya que cuando hacen estas jornadas de voluntariado corporativo se unen entre ellos y descubren fortalezas que antes no sabían que existían”.

Es una buena medida para facilitar la comunicación horizontal en la organización, ya que “trabajan en conjunto varias jerarquías de la empresa, pues en el voluntariado corporativo todos son iguales”.

Por su parte, Valentina Moncayo, Jefe de Gestión Humana de la compañía Belcorp, considera que esta práctica le permite “potencializar la cultura empresarial en todos los empleados, así como facilitar que se acerquen a la realidad nacional”.

También se puede fortalecer la comunicación horizontal dentro de la empresa, “en estos ejercicios un gerente trabaja en el piso con un practicante, con un analista, con un aprendiz y todos son en este espacio totalmente iguales, entonces los equipos se conectan mucho”.

Es importante diferenciar las donaciones materiales de estos procesos. Las primeras son convenientes para situaciones de emergencia que requieran de un capital o materiales para solucionar urgencias. Las segundas, por su parte, buscan desarrollar procesos que le permitan a las comunidades beneficiarse a largo plazo de manera sostenible.

Estas prácticas también pueden hacer que su empresa sea atractiva para las nuevas generaciones, que suelen estar motivadas por las causas sociales. Además, los empleados que llevan varios años en la empresa pueden sentirse más comprometidos y más satisfechos con su rol en la organización.

En Colombia existen miles de organizaciones que necesitan ayuda. Una buena práctica es buscar primero dentro de la comunidad donde se encuentra ubicada la empresa y así realizar una intervención más cercana y efectiva.