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Conoce cómo funciona la vacuna contra la influenza, quiénes tienen mayor riesgo de complicaciones, cuáles son sus beneficios, qué efectos secundarios puede generar y cómo protegerte frente a este virus.
La vacuna contra la influenza es una de las principales herramientas para prevenir complicaciones asociadas a este virus que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), causa entre 290.000 y 650.000 muertes por enfermedades respiratorias cada año.
Por eso, conocer cómo funciona esta vacuna, quiénes tienen mayor riesgo de presentar complicaciones y qué beneficios ofrece permite comprender por qué sigue siendo una de las principales medidas de prevención frente a la influenza. Aunque muchas personas asocian la influenza con un resfriado fuerte, lo cierto es que puede ocasionar complicaciones, especialmente en algunos grupos de la población.
Descubre cuáles son los beneficios de la vacuna, quiénes deben aplicarla y qué aspectos son importantes tener en cuenta para protegerte a tiempo.
¿Qué es la influenza?
La influenza es una enfermedad respiratoria causada por un virus que puede afectar a personas de todas las edades. Aunque muchas veces se confunde con un resfriado común, puede provocar síntomas más intensos y aumentar el riesgo de complicaciones, especialmente en algunas personas.
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Leer artículoEl doctor Luis Felipe Reyes, docente de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de La Sabana, explica que “este virus ha acompañado a la humanidad durante siglos y sigue siendo un importante reto para la salud pública. Una de sus principales características es que cambia constantemente, por lo que el organismo no mantiene una protección permanente frente a las nuevas variantes que pueden aparecer”.
¿Cómo se transmite la influenza?
La influenza se transmite principalmente de una persona a otra a través de las pequeñas gotas que expulsamos al hablar, toser o estornudar. También puedes contagiarte al tocar una superficie donde el virus está presente y luego llevarte las manos a la nariz, la boca o los ojos.
El riesgo de transmisión aumenta en espacios cerrados, con poca ventilación y donde coinciden muchas personas. Algunos ejemplos son:
- Oficinas: compartir espacios durante varias horas facilita la propagación del virus.
- Colegios: el contacto frecuente entre niños y adultos favorece el contagio.
- Transporte público: la cercanía entre los pasajeros incrementa la exposición.
- Hospitales y centros de salud: aunque existen medidas de prevención, son lugares donde circulan personas con diferentes enfermedades respiratorias.
¿Cómo funciona la vacuna contra la influenza?
La vacuna contra la influenza prepara a tu organismo para reconocer el virus y responder de forma más rápida si llegas a estar en contacto con él. En otras palabras, le da a tu sistema de defensas las herramientas necesarias para actuar antes de que la enfermedad cause complicaciones.
El doctor Luis Felipe Reyes, señala que, “la vacuna contiene componentes del virus que no pueden provocar la enfermedad, pero sí permiten que el organismo genere una respuesta de protección”.
Debido a que el virus de la influenza cambia constantemente, la composición de la vacuna se actualiza de forma periódica para ofrecer protección frente a las variantes que circulan con mayor frecuencia. Por esta razón, los especialistas suelen recomendar su aplicación anual.
¿Qué debes tener en cuenta sobre la vacuna?
- No causa influenza: los componentes que contiene no tienen la capacidad de producir la enfermedad.
- La protección no es inmediata: el organismo tarda aproximadamente dos semanas en desarrollar una respuesta adecuada después de la vacunación.
- Reduce las complicaciones: aunque es posible contraer influenza, la vacuna disminuye el riesgo de presentar cuadros graves, hospitalización y otras complicaciones.
- Protege a quienes te rodean: al reducir el riesgo de enfermar gravemente, contribuye a cuidar a las personas más vulnerables.
- No reemplaza otras medidas de prevención: aunque reduce significativamente el riesgo de complicaciones, sigue siendo importante mantener hábitos como el lavado de manos y la ventilación de espacios cerrados.
¿Quiénes tienen mayor riesgo de presentar complicaciones?
Aunque cualquier persona puede contraer influenza, el doctor Luis Felipe Reyes, docente de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de La Sabana, explica que algunos grupos tienen más probabilidades de desarrollar complicaciones. Entre ellos se encuentran:
- Adultos mayores de 65 años: con el paso de los años, las defensas del organismo pueden disminuir.
- Niños menores de cinco años: su sistema inmunológico aún está en desarrollo.
- Mujeres embarazadas: durante el embarazo ocurren cambios que pueden aumentar el riesgo de complicaciones.
- Personas con obesidad: esta condición puede afectar la respuesta del organismo frente a las infecciones.
- Pacientes con diabetes: los cambios en los niveles de glucosa pueden dificultar la recuperación.
- Personas con el sistema inmunológico debilitado: sus defensas tienen mayor dificultad para combatir el virus.
Influenza vs. resfriado común: ¿en qué se diferencian?
Si bien ambas son enfermedades respiratorias y comparten algunos síntomas, no son lo mismo. Conocer sus diferencias te ayudará a identificar cuándo es importante consultar a un profesional de la salud y tomar las medidas adecuadas.
| Característica | Influenza | Resfriado común |
| Inicio de los síntomas | Aparecen de forma repentina. | Suelen aparecer de manera gradual. |
| Fiebre | Es frecuente y puede ser alta. | Es poco común en adultos. |
| Dolor muscular | Suele ser intenso. | Generalmente es leve o no se presenta. |
| Cansancio | Puede ser intenso y durar varios días. | Normalmente es leve y desaparece rápidamente. |
| Tos | Es frecuente y puede ser intensa. | Suele ser leve. |
| Congestión nasal | Puede presentarse, pero no siempre es el síntoma principal. | Es uno de los síntomas más comunes. |
| Complicaciones | Puede causar neumonía u otras complicaciones, especialmente en personas con mayor riesgo. | Rara vez ocasiona complicaciones graves. |
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Efectos secundarios de la vacuna contra la influenza
En la mayoría de las personas, la vacuna contra la influenza produce efectos secundarios leves que desaparecen por sí solos en poco tiempo. Estas reacciones hacen parte de la respuesta natural del organismo y, por lo general, no interfieren con las actividades diarias.
Los efectos más comunes son:
- Dolor, enrojecimiento o inflamación en el lugar donde se aplicó la vacuna.
- Cansancio leve durante uno o dos días.
- Temperatura ligeramente elevada en algunas personas.
Estas reacciones suelen ser temporales y forman parte de la respuesta del organismo frente a la vacunación.
Claves para prevenir la influenza

Aunque la vacunación es una de las principales medidas para prevenir la influenza, no es la única. Mantener algunos hábitos también puede ayudarte a reducir el riesgo de contagio. Algunas recomendaciones incluyen:
- Lávate las manos con frecuencia: usa agua y jabón, especialmente después de estar en lugares públicos, sonarte la nariz o antes de comer.
- Ventila los espacios cerrados: abre puertas y ventanas con regularidad para favorecer la circulación del aire y disminuir la concentración de virus en el ambiente.
- Si tienes síntomas respiratorios, quédate en casa: evita el contacto cercano con otras personas, especialmente con quienes tienen mayor riesgo de presentar complicaciones.
- Cúbrete la boca y la nariz al toser o estornudar: hazlo con el pliegue interno del codo o con un pañuelo desechable para reducir la propagación del virus.
- Mantén al día tu vacunación: sigue las recomendaciones de los profesionales de la salud para protegerte frente a la influenza.
La influenza continúa siendo un reto para la salud pública, especialmente entre las personas con mayor riesgo de presentar complicaciones. Mantener medidas de prevención, estar atento a las recomendaciones médicas y vacunarse cuando corresponda son acciones que contribuyen a proteger la salud individual y colectiva.
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