La falta de sueño, la ingesta de alcohol, comidas rápidas o en exceso, bebidas energizantes y gaseosas en una sola noche pueden desencadenar en diferentes complicaciones de salud. Por eso te invitamos a conocer la importancia de celebrar con mesura.

Luego de una jordana laboral o académica es muy común que quieras desconectarte de esas actividades y reunirte con personas cercanas a pasar tiempo de calidad en restaurantes, salas de cine, teatros, discotecas o en la casa de alguien más. Pero, ¿qué pasa cuando éstas se salen de las manos?

Debes saber que tarde o temprano el cuerpo siempre termina reclamando por esas jornadas tan extensas a las que te expones. De acuerdo con la Doctora Catalina Trujillo, Médica Familiar de Compensar, a largo plazo, se observa un aumento del riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, y alteraciones en el sistema inmune.

Aunque tener una vida social activa es muy recomendable para el equilibrio personal, es importante tener un autocuidado y  la correcta autogestión del tiempo  para prevenir algún tipo de desorden físico y mental, entre los cuales se encuentran:

Alteración del sueño:

Según la Doctora Trujillo, el sueño es una verdadera necesidad fisiológica. Y por lo tanto, una noche de fiesta o una rutina de días y días sin dormir lo suficiente pueden pasar una costosa cuenta de cobro para la salud.

A corto plazo se observan problemas atencionales y de irritabilidad emocional, asimismo, hipersomnia diurna (mucho sueño), que puede poner en peligro la vida muchas personas cuando, por ejemplo, alguien sin el debido reposo, conduce un automóvil.

Cambios en la salud mental y emocional:

En esa misma línea de la falta de sueño, la Doctora Trujillo asegura que numerosos estudios muestran que las personas que no duermen bien sufren más síntomas de ansiedad y depresión que los buenos dormidores.

“La mala calidad de sueño afecta nuestro humor y nuestras relaciones sociales y personales. Un buen sueño favorece nuestra propia felicidad y la de los que nos rodean, amigos, familiares, compañeros y evita el agravamiento de los síntomas de muchas enfermedades mentales”.

Mala alimentación:

Comer a altas horas de la noche o ingerir alimentos en exceso puede traer complicaciones como:

Reflujo gástrico.

Altos niveles de grasa en la sangre y, por lo tanto, un mayor riesgo de problemas cardiacos y obesidad.

Alteración del ‘reloj interno’, con el que gracias al sistema nervioso, tu cuerpo ya está programado para comer a ciertas horas.

Frente a esto, el Centro Colombiano de Nutrición Integral recomienda reducir el consumo de “productos de paquete”, comidas rápidas, gaseosas y bebidas azucaradas. Además, disminuir la ingesta energética procedente de la cantidad de grasa total y de azúcares.

Problemas de salud por el exceso de ruido:

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el nivel de ruido que puede tolerar un oído humano sin alterar su salud es de 55 decibeles. Sin embargo, un lugar muy sonoro como una discoteca puede superar los 90 decibeles en su interior.

Esto significa que una persona que esté expuesta a estos niveles, puede tener algunos problemas derivados como: la pérdida temporal o permanente del oído, dolores de cabeza, ansiedad, mareos, falta de concentración y fatiga.

Por otra parte, cuando se tienen este tipo de salidas nocturnas es más probable que las personas consuman bebidas alcohólicas, energizantes y cigarrillos, es por esto que también es recomendable hacer un consumo responsable de ellos, puesto a que se es más proclive a presentar enfermedades cardiovasculares, afectar al sistema nervioso y páncreas.

Recuerda festejar responsablemente, sin abusar de las comidas y bebidas, además, cuida tus horas de sueño, porque tu cuerpo siempre te lo agradecerá.