Doctora Clown mirando con cara de sorprendida frente a la cámara

Una sonrisa fortalece el sistema inmunológico, devuelve la confianza, ayuda a la producción de endorfinas, sustancias naturales que disminuyen el dolor, y producen felicidad. Por esta y muchas más razones la terapia de la risa es una excelente estrategia de intervención para sanar emocional y físicamente a los pacientes y familiares que luchan contra el cáncer y otras patologías.

Luz Adriana Neira, más conocida como Dr. Glugli y fundadora de Fundación Doctora Clown, pionera en Latinoamérica en la implementación y desarrollo de la Terapia de la Risa en clínicas y hospitales, recuerda que cuando un médico pediatra oncólogo le dijo: “Adri, cuando vi que iba a venir la Dr. Clown me alegré porque cuando veo que atienden a los niños, ellos no lloran, no gritan. Me quito el sombrero es increíble lo que hacen”.

Y sí, la Fundación Doctora Clown lleva más de 20 años despertando el médico interior que habita en cada niño y adulto. Sin duda, es una obra humanitaria que sana el cuerpo y el espíritu. “Cuando te ríes no puedes pensar en nada, potencias el médico que hay en tu interior. La risa es un estimulante que devuelve la fe y las ganas de vivir. Entonces, cuando estás sonriendo te olvidas de la enfermedad, incluso muchos se van del espacio físico del hospital.  En cuanto a lo psicológico se disminuye la sensación de miedo al estar hospitalizado y el exceso de cortisol: hormona del estrés”, explica Luz Adriana Neira.

En esto consiste la terapia de la risa, una improvisación artística que ayuda a activar sustancias y hormonas que facilitan la recuperación de los pacientes, llegando a disminuir el tiempo de hospitalización. 

Gracias a la Fundación Doctora Clown, este tipo de terapia llega a casi todos los hospitales de Bogotá y a otros lugares de Colombia, a través de un maravilloso voluntariado que realizan conectándose con una fuente inagotable de felicidad. En este momento cuentan con 400 voluntarios, quienes contribuyen a realizar esta terapia en todo el territorio nacional.

Una de las voluntarias es Sandra Maritza Marín, coordinadora de Promoción y Prevención del Instituto Roosevelt, es un hospital universitario privado sin ánimo de lucro, que se caracteriza por brindar una atención humanizada y contar con brigadas de Dr. Clown. A continuación, nos cuenta su experiencia trabajando como la Dra. Harmony de la Fundación Dr.Clown.

Día tras día en nuestro ejercicio profesional, observamos como dentro de los diferentes servicios del Instituto Roosevelt, se encuentran niños que en muchas ocasiones y debido a sus condiciones médicas se muestran nerviosos, aburridos o en ocasiones tristes, ya sea porque extrañan su casa, sus amigos o su colegio.  Por esta razón, hace 4 años me inscribí en la Fundación Doctora Clown, donde me formé como clown hospitalario para llevar amor y sonrisas a cada uno de nuestros pequeños pacientes.

Fue todo un reto arrancar este proyecto ya que en ocasiones pensaba, ¿qué pueden decir los demás? ¿Una terapeuta vestida de payaso y brincando por todo el hospital? Jeje.. ¡pues sí! en eso me convertí los fines de semana, en la Dra. Harmony y comencé a realizar terapia de la risa con la fundación dentro del Instituto.

La experiencia es sencillamente maravillosa, desde el momento en que te comienzas a vestir y a maquillar piensas en cada uno de los niños que te vas a encontrar, en cómo planeaste la actividad y que todo salga muy bien.  Una vez tengo mi personaje, realizó un calentamiento con mis compañeros dirigido por un artista de la fundación y así reforzamos las diferentes técnicas de clown y llegar a la terapia aún más felices.

Ingresar a cada una de las habitaciones es un universo diferente, aunque se tenga planeada la misma actividad para todos, cada niño tiene unas necesidades especiales así que se debe ser muy creativo para cumplir el objetivo.

El comenzar la terapia es una experiencia hermosa, bailamos, cantamos, actuamos o en ocasiones nos quedamos callados y nos expresamos por medio de sonrisas, en un minuto todo cambia, los niños sonríen olvidando por un momento los tratamientos médicos, el dolor y cualquier situación que les pueda generar incomodidad.  No solo los niños disfrutan la actividad, los padres y cuidadores disfrutan de la misma forma la terapia y esto les ayuda a generar un mayor bienestar físico y emocional, lo cual les permite prevenir el cansancio del cuidador, es un tiempo en el que se pueden relajar, compartir de una manera diferente y divertida con su hijo afianzando el vínculo familiar.

Al terminar la terapia solo se observan sonrisas, aplausos, abrazos y manifestaciones de cariño, quieren repetir una canción, tomarse una foto o el examen al que tanto le tenían miedo desaparece. Realmente es maravilloso.

Al día siguiente regreso a mi trabajo normalmente y es muy curioso cuando un niño te ve y te cuenta que el día anterior fueron unos amigos de narices rojas y te explican con detalles cada uno de los juegos, lo cuentan de una manera maravillosa, se quedan sin respiración al expresar lo felices que son y creo es la mejor recompensa que puedo recibir en mi experiencia como la Dra. Harmony de la Fundación Doctora Clown.

Estudios médicos demuestran el poder tan maravilloso que tiene una sonrisa, libera endorfinas, ayuda a los procesos médicos a aliviar el dolor durante la terapia, los pacientes saturan mejor y se regula su frecuencia cardíaca.  La mejor terapia sin duda alguna es Sonreír.

Actualmente, la Fundación Doctora Clown realiza la terapia de la risa de manera presencial y virtual “ aunque la gente no está acostumbrada a vivir una terapia online ha sido una experiencia increíble, hemos hecho videollamadas.

La gente se conecta y cualquier espacio de su casa es maravilloso para reír y estar en familia. Es recordar que el cerebro no tiene sentido del humor, pero uno lo puede engañar para seguir produciendo las hormonas de la felicidad; porque ser feliz no depende del exterior,  sino de tu interior, es una decisión y un compromiso contigo mismo, sencillamente con tu ser. Gracias a esto nos hemos vuelto muy conocedores del impacto que produce una carcajada”, concluye Luz Adriana Neira

La terapia de la risa no solo se utiliza en niños también en adultos, pues cuando se habla de descubrir el médico interior se refiere a la reconexión con el niño interior de cada persona. Si quieres conocer más de esta estrategia de intervención ingresa a la Doctora Clown.

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