Gracias a los avances en la medicina relacionados con la vacunación se logró controlar y erradicar un sinnúmero de enfermedades infecciosas transmisibles. Sin embargo, actualmente, están reapareciendo brotes por la falta de conciencia frente al tema.

En el mundo se previenen con la inmunización o vacunación entre 2 y 3 millones de muertes relacionadas con enfermedades como la difteria, tétanos, tos ferina y sarampión. Sin embargo, si mejorara la cobertura vacunal se podrían evitar otras 1,5 millones, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

En Colombia, según el Boletín Epidemiológico de la semana 30 (realizado por el Instituto Nacional de Salud), se continúan registrando brotes de afecciones como parotiditis, varicela, ETA y rabia animal; además del aumento en casos asociados a infecciones respiratorias agudas, Chikunguña, Dengue, Malaria y Zika.

De allí radica la importancia de la vacunación en todas las etapas de la vida, porque no basta con que una sola persona esté vacunada para que las enfermedades contagiosas no se propaguen, es necesario que toda la población lo haga para evitar futuras problemáticas de salud pública.

¿Cuáles factores interfieren en la falta de vacunación?

 

Existen muchos factores, denominados barreras, que hacen que las personas no tomen la decisión de vacunarse. Tal y como asegura Silvia Bello, gerente de Vacunación de Compensar, entre los más comunes se encuentran:

1. Desinformación: es un factor alarmante y la principal causa. Se presenta en diferentes actores y de diferente orden en la sociedad colombiana.

Por lo general, las personas no saben a qué tienen derecho y se presentan situaciones que las hacen creer que no tienen acceso a ciertos beneficios como la vacunación gratuita, lo cual es un error. Entre las más comunes que se presentan, y no hacen que los colombianos pierdan su derecho, son la demora en pagos de la afiliación a la seguridad social, perder el empleo, cambiar de EPS o quedarse sin ella.

¡Todos tenemos derecho a la vacunación gratuita, independiente del estado o tipo de afiliación que tengamos!

2. Riesgo – Beneficio: para comprender las ventajas de las vacunas, se debe hacer un balance equilibrado entre el riesgo y el beneficio. Es común que las personas asocien las vacunas con sus efectos adversos, y esto se convierte en una barrera evidente. Sin embargo, es importante saber que la vacuna es un biológico tipo medicamento como cualquier otro, que al igual que un antibiótico o un antihipertensivo, puede presentar efectos secundarios, que no superan los efectos positivos que producen en el cuerpo humano.

Un ejemplo de esto es la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano, que puede llegar a generar efectos luego de su aplicación, pero que a futuro y cuando la paciente llega a sus 40 años que es cuando se presenta el primer pico de cáncer de cuello uterino, no va a tener la enfermedad desarrollada.

3. Situaciones de salud coincidentes con los efectos de una vacuna: esta barrera está estrechamente relacionado con el anterior.

Se suelen atribuir algunas situaciones médicas a los efectos de una vacuna, no obstante, cuando se hace al azar, esto también es un error. De acuerdo con Bello, después de que se administra una vacuna, todo lo que ocurra en salud debe ser reportado ante el Sistema de Vigilancia, para que sea investigado, hasta que se demuestre cuál es la causa.

4. Personal de salud desinformado: la desinformación se convierte en barrera cuando el personal médico no domina el tema de la vacunación, no las recomiendan o no las saben recomendar.

Un ejemplo claro es cuando un pediatra se limita a preguntarle a los padres si su hijo cuenta con todas las vacunas, porque su labor va más allá de eso y debe revisar el documento que lo certifica, para evitar que algo no esté en orden o que falte algo. Otro ejemplo, es cuando no tienen conocimiento suficiente sobre el tema y no recomiendan la aplicación de una vacuna de forma oportuna.

5. Limitación en el servicio: ese factor se relaciona con los centros de atención médicos, pues también se convierten en barrera para realizar un tratamiento oportuno de enfermedades.

La limitación de horarios de atención, la no disponibilidad de una vacuna, la ubicación y cantidad de sedes de atención, las vías de acceso, las facilidades de llegada, entre otros limitantes, se convierten en un problema para que las personas tengan acceso a este derecho.

6. Falta de sensibilidad: aunque es el menos común, está asociado con las actitudes asumidas por algunos padres de familia. Además de la desinformación, se percibe que no le otorgan la importancia que merece la vacunación.

De hecho, aunque una vacuna oportuna puede salvar la vida de una persona en cualquier etapa de su vida, cuando una mujer va a convertirse en futura mamá, debe tener cuidados especiales para garantizar su salud y la de su bebé.

¿Qué se podría hacer para que esta situación avance?

 

Las acciones se deben poner en marcha desde las diferentes esferas de la sociedad, es decir que los esfuerzos no deben partir solo de las entidades gubernamentales, sino que la iniciativa también debe surgir desde los hogares.

Por su parte, Bello recomienda una campaña de información integrada porque no es suficiente con pocas voces promoviendo y haciendo contrapeso en pro de la vacunación. Ésta debe ser sostenida y permanente para ambientar el tema y recomendar lo mismo, porque de cara al público en general, el tema de vacuna es un tema sanitario y prioritario.

En definitiva, la vacunación funciona como un seguro de vida y puede convertirse en una de las mejores inversiones para cuidar la salud. Es por esto que debes saber que existen entidades como Compensar que tiene disponible para sus afiliados y particulares todas las vacunas del Plan Ampliado de Inmunización, así como las vacunas Complementarias que tienen un costo estipulado.

Cuidar de tu salud y la de tus familiares depende de ti. Toma conciencia de la importancia de la vacunación y evita ser parte de la cadena de enfermedad y posible muerte, asociada con las enfermedades infecciosas transmisibles.