La meditación no es dejar la mente en blanco como muchos suelen decir y pensar, tampoco es sinónimo de estar sentado con los ojos cerrados todo el tiempo; es una técnica milenaria que nos ayuda a focalizar nuestra atención en el presente y en el ahora.  ¿Quieres aprender a meditar? para ello  te compartimos una práctica y sencilla guía que te será de gran ayuda. 

Cuando las personas escuchan la palabra meditación, lo primero que suelen  imaginarse es un hombre sentado con los ojos cerrados. No obstante, aunque esta es una manera de practicarla, esta técnica de relajación va mucho más allá. 

De acuerdo con Sandra Acevedo, docente de yoga en Compensar, para explicar qué es la meditación hay que recordar el cuento budista: ‘Vivir el presente’. En este se relata la historia de un hombre que se le acerca a un anciano para preguntarle por qué es sabio, a lo que el hombre le responde: cuando como, simplemente como; duermo cuando estoy durmiendo y cuando hablo contigo, sólo hablo contigo. 

“Al leerlo uno queda sorprendido porque a pesar de que puedes hacer lo mismo, no eres sabio. ¿Por qué? Como le explica el sabio al joven: cuando comes estás planeando lo que vas a hacer más tarde y mientras hablas conmigo estás pensando en qué vas a preguntarme’. Por lo tanto, meditar es un momento que te regalas para observarte y profundizar cada acción que realizas en el día a día”. 

De esta manera, puedes meditar mientras bailas, corres, nadas o caminas. “Lo que sucede con este tipo de actividades es que te ayudan a concentrarte en el presente porque al repetir continuamente una acción alcanzas un estado de conciencia que te permite estar más tranquilo y en paz”, señala Margie Modera, docente de yoga en Compensar. 

A continuación, las expertas te explican cómo iniciarte en esta práctica. 

Guía para meditar

¿Cómo respirar? 

De acuerdo con Sandra Acevedo, docente de yoga en Compensar, “al respirar debes asegurarte de que tu rostro está tranquilo, por eso, relaja la boca y las mejillas. Luego, busca una postura cómoda y cierra los ojos. Esto te ayudará a encontrar tu “yo interior” y evitar distracciones”.

Después, “inhalas y exhalas. Tómate el tiempo necesario para comprender cómo es esa respiración. ¿La haces desde el abdomen o desde el pecho?, ¿por cuál fosa nasal ingresa más aire, la derecha o la izquierda? Por último, observa cuánto dura cada inhalación y exhalación”. 

Luego de hacer este ejercicio, realiza la respiración pranayama que consiste en inhalar el abdomen, costillas y pecho. Puedes hacerlo en cuatro tiempos, mientras realizas esto vas a sentir que estas partes de tu cuerpo se inflan como un globo, luego exhalas en cuatro  segundos. Con esta respiración se expande más el oxígeno en tu cuerpo, logrando una mayor relajación. 

Tipos de meditación 

  1.  La meditación del sonido consiste en concentrarse en la repetición de palabras sánscritas, también conocido como mantras, las cuales utilizaban los sabios en la antigüedad para centrar sus pensamientos y alcanzar conexión con el ser espiritual. Lo recomendable es recitarlo o cantarlo mínimo 3, 7, 21 o 108 veces. 
  2. Vipassana. Es una meditación de tradición budista que permite ver las cosas tal cual son.  Esto significa que mientras la practicas llegarán a ti múltiples pensamientos, los cuales debes dejarlos pasar y no juzgarlos. La respiración se realiza a través de la nariz.  
  3. Meditación Zen. Para practicarla tienes que estar sentado en un cojín o en el borde de una silla, manteniendo una postura erguida. La posición de las manos debe estar sobre el vientre para centrar la respiración en el diafragma. 
  4. La meditación trascendental la debes practicar dos veces al día y durante 20 minutos, al igual que la meditación del sonido se basa en la repetición de mantras, pero solo puedes recitar aquellos mantras acordes con tu edad. 
  5. La meditación del amor benevolente busca que quienes la practican se llenen de bondad, compasión e incondicionalidad. Para lograrlo hay que mantener una sonrisa en tu rostro recordando momentos de felicidad. 
  6. La meditación Tonglen, al contrario de la técnica de amor benevolente, debes centrarte en el sufrimiento. Cuando inhales recuerda esa emoción negativa que te está molestando y al exhalar transformarla en bienestar. 
  7. Meditación Kundalini. Es una técnica que busca llenarte de energía Kundalini, la cual viaja a través de la columna vertebral. Cuando se practica eliminas lo negativo y alcanzas la iluminación. 

No obstante, recuerda que, aunque estos tipos de meditación son los más conocidos, la verdadera esencia de este arte, práctica o disciplina está en enfocarte en el presente. 

Por eso, busca una actividad que te guste, realízala sin distracciones y empieza a disfrutar los beneficios de la meditación, porque como explica la docente Margie Modera, “la mente y los músculos del cuerpo se relajan, se baja el estrés, aumenta la sensación de felicidad, te sientes más amado y comprensivo con los demás”. 

Si quieres descubrir estos y más beneficios no dudes en inscribirte en las clases de yoga de Compensar