Adelaida e Isabel a lo largo de estas 4 décadas no solo han visto crecer a Compensar, sino que con el apoyo de la Caja han logrado cumplir sus metas. Descubre cómo han conseguido sus sueños junto a Compensar.

Compensar lleva 40 años siendo el motor de desarrollo para muchos colombianos, cuando inició el 15 de noviembre de 1978 se comprometió a velar por el bienestar integral de sus afiliados. Hoy, ha logrado impactar positivamente la vida de miles de familias como la de Adelaida Sánchez, proveedora de Compensar y Ana Isabel Hernández, emprendedora de Hogares Soacha.

Adelaida Sánchez, proveedora de Compensar

Adelaida Sánchez llegó a Bogotá en 1976, proveniente de la vereda La Robleda, Cauca. Gracias a la Fundación Santa Helena obtuvo un préstamo de 250.000 pesos, que le ayudó a crear Bolsas y Hogares multiusos, hoy conocida como Empaques y Bolsas Hogares Multiusos, un emprendimiento que le ha ayudado a mejorar su calidad de vida.

En 1982, cuando Compensar se encontraba ubicado en la carrera 7 con calle 16, Adelaida fue a sus oficinas para ofrecer sus servicios y convertirse en proveedora de Compensar. Su disciplina y productos de calidad hizo que la Caja le solicitara un pedido de 60 bolsas, desde entonces no solo suministran bolsas a Compensar sino que en pro de cuidar el medio ambiente también proveen empaques.

Adelaida Sánchez siempre estará agradecida con la Caja debido a que, como ella afirma “hemos crecido juntos, me desarrollé laboralmente, potencialicé mis habilidades y no solo he mejorado mi calidad de vida sino también la de mis empleados, quienes gracias al subsidio de vivienda de Compensar ya cuentan con casa propia”.

Isabel Hernández, emprendedora de Hogares Soacha

Hace dos años, Isabel, administradora de empresas, contaba con un empleo estable y gracias a una feria de vivienda de Compensar logró adquirir casa propia en Hogares Soacha. Cuando le entregaron su apartamento, hizo realidad uno de sus grandes sueños. Sin embargo, como trabajaba en Bogotá, se tardaba más de dos horas en llegar a su casa y no tenía tiempo para compartir en familia.

Isabel siempre había querido emprender pero tenía miedo de hacerlo, hasta que un día la invitaron a una feria de emprendimiento en Casa Para Todos, donde la impulsaron a crear empresa.

Hoy, después de realizar la ruta de emprendimiento de la Agencia de Empleo y Emprendimiento de Compensar, cuenta con Macajushas postres, empresa familiar que no solo les permite pasar tiempo con su familia, sino que aporta al desarrollo económico de Soacha a través de una oferta gastronómica inspirada en generar emociones.

Isabel Hernández vive agradecida con Compensar porque no solo le ha ayudado a consolidar su empresa sino que tanto ella como sus hijos han podido disfrutar de todos sus servicios. Carlos Alberto, hijo mayor de Isabel, define a Compensar como “una caja de compensación familiar que más que brindar bienestar y salud, genera felicidad”.

La historia de Isabel Hernández y Adelaida Sánchez son una muestra que a medida que crece Compensar se generan mayores oportunidades para los colombianos. Por eso, el arte del bienestar es una obra que nunca termina.

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